miércoles, 4 de julio de 2012

BIOGRAFÍA DE CARLOS CASADO DEL ALISAL




BIOGRAFÍA DE CARLOS CASADO DEL ALISAL

Cuando Carlos Casado compra las tierras del Paraguay a finales del siglo XIX se convierte en el primer terrateniente "privado" del mundo, sólo le superaban en extensión las propiedades del Zar Nicolás II de Rusia que era dueño “por decreto o por derecho divino” de toda Siberia.


Cuando busqué en Google la biografía de Carlos Casado del Alisal y la encontré en la primera entrada, me dio alegría comprobar que había mucha gente que, como yo, estaba interesada en la vida de esta persona excepcional. Sin embargo, al leerla me dio la impresión de que estaba manipulada con medias verdades, situadas de forma que desvirtúan la realidad y que vamos a aclarar. Tomando como base estas  afirmaciones gratuitas, las iremos comparando con nuestra visión particular, reforzada por los contactos directos con descendientes de Carlos Casado del Alisal (en adelante C.C.) y con los conocimientos adquiridos durante casi dos años de estancia en Puerto Casado, conviviendo con partidarios y detractores del patriarca y de su descendencia; con los indígenas que por allí pululan y con la iglesia que también arrima el ascua a su sardina, sin importarle nada  que las demás se queden crudas o que se quemen.
En esa biografía hay un párrafo donde acusan a la Compañía CC de esclavistas, basándose en las declaraciones de un chamacoco "amargado" y con ese testimonio tratar de "ningunear" a la empresa en la historia paraguaya y minimizar su papel fundamental en la Guerra del Chaco. Esto fue lo que me motivó a iniciar esta biografía donde dejase claro esos puntos y creo que lo he conseguido. Queda claro que C.C. fue un hombre honrado, cabal, visionario, trabajador incansable, amigo de sus amigos y sus colonos, filántropo y nada más lejos de ser un esclavista. Y también dejo claro que sin ese personaje tan extraordinario la historia de Paraguay hubiese sido otra, pues la gestión, incalculable,  de José Casado en la Guerra fue posible gracias a las estructuras que tenía la cía. desde primeros de siglo.
Sin embargo, en la segunda entrada vemos un trabajo de Carmen Arroyo, sobre el mismo tema,  perfectamente documentado y donde se nota la voluntad de la autora por transmitir  el auténtico  y genuino C.C.  a través de sus obras y buenas acciones.
La parte que nos incomoda de su biografía la exponemos resumida a continuación: “Carlos Casado del Alisal (n. Villada, España, 16 de marzo de 1833 - † Buenos Aires, Argentina, 29 de junio de 1899) fue un empresario, latifundista, banquero y filántropo español que se radicó en Argentina, donde fundó el Banco de Santa Fe, el Ferrocarril Oeste Santafesino y la ciudad de Casilda, entre otros. Fue el más rico del país durante el siglo XIX y principios del XX, dueño del mayor latifundio de la historia de la Argentina, el cual se calculó como la extensión de las islas del Reino Unido y los Países Bajos. Viajó a la Argentina en 1857, con 24 años. En 1865 creó el Banco Casado, posteriormente adquirido por el Banco de Londres y fundó la ciudad de Casilda, que lleva ese nombre en homenaje a la madre del colonizador.
En noviembre de 1883 fundó el Ferrocarril Oeste Santafesino, para facilitar el acceso de los cereales al puerto de Rosario, desde donde con anterioridad -el 12 de abril de 1878-, había realizado la primera exportación de cereales que hacía la República: seis veleros de ultramar que condujeron 4500 toneladas de trigo procedentes de Colonia Candelaria. En 1874 se convirtió en fundador y primer presidente del Banco Provincial de Santa Fe, cargo al que renuncia a los pocos días. Años después, en 1878, lo reasumió como director general, por disposición del gobierno de la provincia de Santa Fe.
Al concluir la Guerra de la Triple Alianza con su razón social fue testaferro para la apropiación de enormes latifundios en el Chaco Boreal (actual Paraguay Occidental) que entonces fueron llamados Campos de Don Carlos Casado. En el remoto campamento de San Carlos, dentro de estos grandes latifundios madereros de explotación de tanino fueron reducidos a la esclavitud los indígenas tamárahos, que apenas sobrevivían, muriendo de enfermedad, abandono y hambre. -«Ahora nuestro territorio es el de la empresa, vivimos allí, pero no es nuestra tierra, ya no pertenece a nosotros y se ha convertido en un lugar enemigo que nos está matando. Antes éramos valientes y fuertes, pero la convivencia con los paraguayos nos ha domesticado»- testificó un hombre tamáraho que apenas sobrevivía, enfermo y desnutrido, trabajando en los Campos de Carlos Casado.”
Dejo constancia que a continuación mis opiniones aquí vertidas son personales y subjetivas, pero “auténticas”, sin manipulaciones ni presiones exteriores de tipo económico, político o social,  ni condicionamientos interiores de orden moral o partidario. Es la visión de un agricultor-empresario al que, de entre todos los grandes hombres y mujeres que ha  admirado en su vida, destaca a dos personajes estelares:  Julio César, -el César que fascinó a Colleen McCullough y que ella ha logrado transmitirme, aunque lógicamente no es tema de este trabajo-  y al increíble Carlos Casado del Alisal, que poco a poco me fue descubriendo Angel Cavanagh Casado del Alisal, y cuyas cualidades humanas, empresariales y positivistas; unidas a su enorme capacidad de lucha, fueron dejando su impronta en mi mente durante las múltiples charlas que tuve la suerte de compartir en los días que convivía con él y con su familia, en Buenos Aires, Asunción o Puerto Casado. Y comparto totalmente la opinión que vierte el profesor De Marco, en su libro sobre el personaje: “Tenía las cualidades que deben adornar a un auténtico empresario, equilibrio, coraje, clara visión del presente y del porvenir, fe en el país y empuje para concretar y consolidar sus obras”.
Sin embargo, en este artículo de wikipedia se nota la animadversión del cronista sobre C.C., que no me extrañaría se extendiera a cualquier emprendedor cuyas necesidades y conceptos morales fueran por derroteros distintos a los suyos. Y aquí entro ya en la primera y principal contradicción de la biografía de wikipedia. En su inicio, se indica que C.C. era un filántropo, -así se reconoce en todas sus biografías que he leído-  y que lo era se demuestra por sus innumerables donaciones, en Argentina, Paraguay y España.  Estas acciones benefactoras se le reconoce en múltiples lugares con estatuas, bustos y placas conmemorativas y así se le recuerda, todavía, por miles de descendientes de todas aquellas personas a las que ayudó. Pero, en cambio, en el artículo que comentamos, se destacan las declaraciones de un chamacoco -tamáraho-, cuya opinión, con ser tan respetable como la de un Catedrático de Humanidades, no deja de ser “una” opinión, aunque en el lugar y forma donde la sitúa,-detrás de la afirmación de esclavitud en sus tierras- difumina todo lo bueno que ha hecho este hombre y se pretende que quede como un esclavista.


Se ha utilizado la declaración, de un indígena cuya etnia no fue nada significativa,-ni siquiera aparece en el Mapa de parcialidades actuales, pero era de la familia lingüística Mataco-, para la ayuda al desarrollo de los proyectos de Casado en Paraguay, pues los chamacocos eran ya una tribu cercana a su extinción, consecuencia directa de las luchas con otras tribus vecinas. Las tribus que se emplearon profusamente y que aún andan “perdidas” por aquellas tierras, son Maskoy de las parcialidades de Toba, Lengua, Angaité, Sanapaná y Guaná. En realidad, el lamento del indígena chamacoco, no va contra C.C., pues quien le arrebató sus tierras no fue él, sino el Gobierno Paraguayo que las vendió en pública subasta y sin la advertencia de que esas tierras no eran suyas, ¿o sí las consideraron suyas? Tengo dos hipótesis: vendieron las tierras que no eran suyas por necesidades económicas del momento o para “tomar posesión” de un territorio que estaba en litigio y que se temía, con razones justificadas, que les podría ocurrir lo mismo que a las grandes áreas del Norte, Sur y Este, “robadas” por Brasil y Argentina, después de la Guerra de la Triple Alianza. Las fronteras de Paraguay no estaban fijadas y admitidas por su vecinos bolivianos. Seguramente fue la suma de ambas razones, colonizar y consolidar el territorio abandonado del Chaco, lo que obligó al Gobierno Paraguayo a subastar aquellas tierras inhóspitas en las que a los indios se les consideró comparables a  pumas y yaguaretés, habitantes molestos en un entorno que había que colonizar y que no tendrían otro remedio que asimilarse a la colonización o desaparecer. Salió mal el “invento”, pues los indios más fáciles de convencer, los de lengua Maskoy, se adhirieron a la sociedad paraguaya, aunque jamás se han integrado. En Cambio las parcialidades Ayoreo y Chamacoco no lograron adaptarse a su nueva situación y se rebelaron contra los ocupantes y su integración.
Antes de continuar aclarando la mal intencionada y gratuita aseveración de la esclavitud en las Tierras de Carlos Casado es bueno también especificar que él no era testaferro de su razón social -como afirma el artículo-. Los testaferros fueron las personas cuyos nombres él utilizó para sortear las leyes paraguayas, que al parecer limitaban el número de has por persona con idea de aumentar la población, a la vez que la ocupación, del territorio chaqueño. Él no era el testaferro de su empresa, ésos eran otros que confiaban en él y seguro obtuvieron su premio, pues así actuaba. Carlos Casado era “el ferro y la testa” de su razón social y así de bien le salió al Paraguay, pues de no haber ocurrido esto, yo no tengo ninguna duda que el Chaco Paraguayo estaría actualmente cortado por la mitad -con suerte-, y la parte Oeste pertenecería a Bolivia. Toda la bravura de los entregados soldados paraguayos y la magnífica estrategia que utilizó el brillante General Estigarribia,  que iba aislando fortín a fortín boliviano hasta rendirlos por hambre y sed, no hubiese resultado posible de no contar, en el sitio preciso y el momento oportuno, con las reservas alimenticias necesarias producidas por los menonitas y la posibilidad de abastecer de pertrechos y soldados de refresco al ejército paraguayo, cosa que no podían hacer los bolivianos.


Esta imagen es clarificadora del rol de la empresa C.C. en la guerra del Chaco
  Durante los años 1932 a 1935, en defensa de la patria, recorrieron sus trenes 276,480 kms., transportando 243.621 oficiales, tropas y prisioneros, como así también 2.408 camiones. Para ello se dio movimiento a 25.794 vagones. La colaboración prestada en todo momento por Don José Casado Sastre (propietario de la empresa) dio lugar al más honroso reconocimiento del entonces Coronel Don José Félix Estigarribia, que en carta del 5 de julio de 1933 le obsequia el primer fusil boliviano tomado en Boquerón el día 9 de setiembre de 1932 (Tomado del Blog Historias del ferrocarril Paraguayo). 
De los recuerdos de Ángel, puedo añadir: José Casado fue realmente el que desarrollo la empresa Carlos Casado en Paraguay ya que al separarse de su esposa, la familia lo repudió y se fue a vivir a Puerto Casado donde convivió con su nueva compañera, una Sra. alemana que conoció en Paraguay y a la que construyó la mejor casa que se hizo nunca en ese pueblo y que mucho antes de llegar yo al Chaco ya se le había donado a las Monjas Salesianas, que allí tienen una Misión desde donde atienden un enorme territorio. Aquella “rancia” familia nunca lo perdonó por lo que al jubilarse compartía su tiempo entre Europa y Montevideo, donde instaló su residencia. Otro aspecto importante en la Guerra del Chaco viene condicionado por la relación familiar de José Casado con el Presidente de Argentina durante la Guerra. Eran cuñados. Por eso Puerto Casado, puerto vital y decisivo en esa guerra sólo fue bombardeado una sola vez. A pesar de la enorme superioridad aérea de Bolivia, no se atrevieron a repetir el bombardeo ante la amenaza del Presidente Argentino de declararle la guerra a Bolivia. 
 Claro que, para entender la vital importancia de estas tres ventajas estratégicas, de poder disponer en el momento necesario de  soldados, comida y bastimentos, no basta con ser un genio en antropología  o en cualquier otra especialidad que autorice a escribir un artículo académico. Para entender esto hay que vivir el Chaco, en verano y en invierno, de día y de noche, a pie y a caballo, pues los coches no valen para nada en el duro verano de 9 meses, cuando los caminos están destrozados por las rodadas de los camiones durante los días lluviosos, ni en invierno, cuando no llueve, si no tienes un buen equipo de maquinaria que arregle esos caminos que están destrozados y que constantemente deben repararse. Mientras Estigarribia podía contar con regularidad y seguridad su suministro de armas, munición, soldados y camiones y contar siempre con las 5000 yuntas de bueyes, -de la empresa C.C.-, y sus carros que circulaban durante todo el año, los bolivianos tenían que enviar sus soldados a pie desde las grandes ciudades de Bolivia a muchos cientos de km, pues los vehículos eran utilizados para transporte de material, pero sólo llegaban hasta el borde de la selva. A partir de ahí llegaban donde podían y cuando era posible, no importando la gravedad de la situación de sus tropas cercadas y al borde de morir de sed, ni la premura de los refuerzos de soldados y munición. Los soldados bolivianos llegaron al extremo se rendirse  y pedir a sus captores que orinasen en sus bocas, para poder beber, aunque fuese orina.
Toda esta estructura paraguaya defensiva primero y ofensiva después fue posible gracias a que C.C. había comprado 3000 leguas de tierras chaqueñas con la idea de trasladar allí la fórmula de colonización utilizada en Santa Fe, con la Colonia Candelaria  y que había  puesto en marcha la producción granelera argentina que ha sido la  principal riqueza del país desde aquella época. En Paraguay inmediatamente después de adquirir aquellas tierras, que los paraguayos despreciaban colonizar, pues le temían, entró en contacto con los menonitas en 1923 cuando ya estaban instalados en Canadá y logró convencerlos para que  enviaran otros al Chaco, lo que fue una realidad a primeros de siglo XX después de llevar a cabo negociaciones con los enhlet, tribu que ocupaba entonces esa parte central del Chaco y con el gobierno paraguayo del que obtienen un “estatus” especial, donde no sólo quedan exentos de realizar el servicio militar, lo que era vital para ellos puesto que son pacifistas, sino que también quedan exentos de los impuestos estatales a cambio de crear y mantener ellos mismos sus propios servicios. Fue una colonización especialmente dura y puedo dar fe de ello por la gran cantidad de tumbas fechadas entre finales de los 20 y primeros de los 30, - antes de la guerra-, que pude ver en una visita a sus cementerios.
Por la misma razón que a C.C., a los menonitas se les podría a acusar de esclavistas, puesto que sus ministros protestantes han intentado entrar en contacto con los Ayoreos para evangelizarlos e introducirlos en los “beneficios de la civilización”. Algunos Ayoreos ó Moros se han integrado, otros que se trajeron a sus pueblos más o menos forzados por las necesidades, se suicidaron por inanición voluntaria y otros, los menos, apenas tres a cuatro familias, han preferido quedarse libres en la selva y matar a toda la misión que se acerque a rescatarlos. Asi les ocurrió en los años 1970 a una Misión protestante que iba acompañada de un ayoreo, ya integrado con los menos y que iba como intérprete, y a pesar de ello mataron a todos los partícipes, quedando grabada la matanza en el vídeo, pues éste continuó grabando después del asesinato del cámara. Pues esta etnia irreductible, los Ayoreos Totobiegosode, es de la misma raíz que los considerados esclavos, -éstos comparten lenguaje con los chamacocos de San Carlos-,  de donde proviene el denunciante del artículo mencionado que además se queja de su alienación producida por los paraguayos. Es fácil de entender que aquel jefe indígena se considerara desplazado ya que habría perdido su familia, amigos, religión, costumbres y autoestima, pero para estar esclavizado hay que estar privado de la libertad y allí no obligaban a nadie a quedarse en el obraje, aunque yo admito que aquel machacado y posiblemente despreciado indígena, se encontrase privado de su capacidad para escapar de aquella situación y se considerase desgraciado.
Me niego en redondo a aceptar que una persona que dona para obras benéficas: su sueldo como Director General de Banco Hipotecario Santafecino, los solares para iglesias, hospitales y cualquier servicio público y, además, en muchos casos  construye a su costa iglesias, asilos de ancianos y muchas otras donaciones que desconozco y que son innecesarias para afianzar mi aseveración de que, este hombre que, además, fue  capaz de poner en peligro su patrimonio para garantizar los créditos necesarios para que sus colonos sobreviviesen a grandes crisis, es imposible considerarlo un esclavista. Carlos Casado del Alisal era un humanista convencido y activo.
Una vez establecida la, para mí, impecable moralidad del personaje, sin perder de vista que es un negociante nato,  podemos contar algunos relatos para complementar  la biografía de Carmen Arroyo y que considero fidedigna, sobre la que ampliaré con lo aprendido fortuitamente  en mis contactos con la familia y mis vivencias en Puerto Casado, Filadelfia, Loma Plata, Olimpo, San Carlos etc., etc. No voy a repetir, por innecesario, toda su vida y obras, sólo ampliar algunos puntos  especialmente la parte paraguaya, que está poco desarrollada, de toda la vida y milagros de C.C., suficientemente explícita en la biografía mencionada.

Este es el Monumento a la Victoria que cambió el nombre al pueblo de Puerto Casado, sin embargo 80 años después, todavía sus habitantes vivan allí o repartidos por el mundo se llaman a si mismo "Casadeños"

Carlos Casado del Alisal nacido y vecino de Villada, después de estudiar bachillerato hizo la carrera de piloto náutico y aprendió inglés, lo que le dio una ventaja significativa sobre el resto de emigrantes de la época. Poco tiempo después se embarcó en un mercante durante dos o tres años y sufrió dos naufragios. -Simultáneamente a este trabajo estoy leyendo un libro de Carla Federico titulado “En La Tierra Del Fuego” para ambientarme en los entresijos de la emigración europea de la segunda mitad del XIX a Sudamérica- y aunque en este caso la expedición va a Chile es absolutamente asimilable a las migraciones tanto hacia La Colonia Candelaria en Argentina como la de los menonitas al Chaco. También pensé al comprarlo y leer el título "En la Tierra del Fuego" que podría tener algo que ver con la migración de los tatarabuelos de María Campos, esposa de Ángel Cavanagh Casado del Alisal, a la Patagonia y que montaron un almacén de aprovisionamiento para  barcos frente al  Estrecho de Magallanes, donde era parada obligatoria antes o después de doblar el cabo de Hornos. La vida épica de aquella indomable mujer, tatarabuela de María, que perdió una pierna luchando contra los indios “malones” y que, a pesar de ello,  se negó a abandonar a su marido e irse a la capital, cuando ya era inmensamente rica, debe ser “tremendamente interesante”. Esta es otra apasionante historia sobre la que no estoy ni siquiera inicialmente documentado ni ahora viene al caso.
Con veinte y cuatro años, su madre lo obliga a cambiar de trabajo y recala en Montevideo para pasar muy pronto a Rosario.  Ahí empieza una carrera, imposible de comprender con nuestros parámetros, teniendo en cuenta los medios con los que contaba en aquella época. Sólo ir y volver a Europa significaba estar desconectado de sus negocios durante varios meses. ¿Como podía vivir sin teléfono móvil? Empezó a trabajar como dependiente en Martin Echevarría, empresa de la familia de su buen amigo José Chavarri, donde al poco tiempo le dan responsabilidades muy importantes. La situación política era tan complicada en Argentina que la Armada Española se vio obligada a enviar una goleta para apoyo de las familias españolas allí establecidas. La crisis económica es devastadora, pero él aprovecha esta mala coyuntura para comparar algunas tierras. Con treinta años impulsa la creación del Ferrocarril Central de Argentina, es el alma, el primer accionista y el tesorero de la empresa cuya grandiosa idea era unir el Atlántico y el Pacífico en Rosario, donde su mente ya tendría esbozada la gran transformación agrícola que impulsó en Santa Fe.
Todo se precipita, con 32 años se casa con Ramona Sastre, criolla de una importante familia argentina y crea el Banco de Carlos Casado, que emitía billetes al estilo de los Bancos Centrales actuales. Es decir, él los firmaba y su enunciado decía: Carlos Casado pagará al portador la cantidad de …..
Durante estos años se estaba desarrollando la cruenta guerra de la Triple Alianza: Argentina, Uruguay y Brasil, contra Paraguay. ¡Qué duda cabe que el gobierno argentino pondría toda la carne en el asador para que ese ferrocarril hacia el Norte se desarrollase rápidamente!, y así el primer tramo se inauguraba en 1870. Por esas fechas el Banco de Londres decide desembarcar en Argentina y para evitar una dura competencia propone a Carlos Casado la compra de su Banco. El trato fue genial. Sentado con el enviado de Londres para la operación, C.C. escribe una cifra en un papel que guarda en su puño cerrado y le dice al comprador: "si la cantidad que Vd. me ofrece está por encima de la que yo he puesto en el papel el banco es vuestro, si por el contrario es menos, no lo venderé, sin más negociación". Lo vendió y le salió muy bien pues con ese dinero empezó su gran apuesta inmobiliaria.
Compra tierras para iniciar su proyecto “La Colonia Candelaria”, donde funda Villa Casilda, -en honor y recuerdo de su madre y que se repite en otros sitios como en Paraguay, donde también lleva el mismo nombre el potrero que visitamos y el lugar que pensaban se podía iniciar el proyecto arrocero- y con su estilo de implicar a todos en sus proyectos involucra al estado argentino consiguiendo exención de impuestos. Además de los argentinos, trajeron colonos, con el billete pagado, de siete países europeos, y no sólo les dio tierras a pagar con las cosechas obtenidas  sino que además les facilitaba, a crédito, semillas, herramientas y ganado para llevar a cabo la explotación. Durante dos grandes crisis económicas próximas al inicio del proyecto, algunos colonos no podían pagar sus cuotas, ni siquiera llevar una vida digna. C.C. empeñó sus tierras, -que según sus afirmaciones eran mayores que las Isla Británicas y Los Países Bajos juntos-, para sacar crédito para sus colonos, en lugar de quedarse con ellas y revenderlas de nuevo, como haría cualquier esclavista que se precie.
Después de estas crisis la producción de la colonia y de los agricultores que, en lugares cercanos, copian sus formas y modelos, aumentan las reservas de cereal por encima de las necesidades del país y C.C. presiona nuevamente hasta conseguir la construcción de grandes almacenes donde guardar el grano hasta el momento de consumo o de exportación, que él hacía tiempo tenía en mente. Aprovecha el arribo de seis barcos mercantes con azúcar de caña para iniciar la exportación de grano a Europa. Cuando los barcos de trigo llegan a Londres los especuladores de grano ingleses deciden apretar en los precios a C.C. ya que de no vender el cereal se estropearía o tendría que descargar con costo adicional. La respuesta de C.C. es fulminante. Pregunta a los capitanes cuánto costaría tirar el grano al mar para mandarles el dinero y se cumpliese su orden. Él tenía que pagar un precio a sus colonos que no se cubría con los precios que le daban, la apuesta fue brutal, con la descarga del primer barco en las aguas del Atlántico los compradores ingleses comprendieron que no era un hombre fácilmente manipulable y pagaron el precio solicitado.
Los siguientes años sigue con su tremendo empuje convirtiendo  Argentina en el granero de Europa y fomentando la construcción del ferrocarril que facilitaba su transporte. Mientras, le llega una extraña petición. Isaac Peral, inventor del submarino, necesitaba dinero para realizar una serie de mejoras en su navío y la Marina española que no tenía mucha fe en su invento se lo negaba una y otra vez. Y le escribió una carta a C.C., que recibió una más extraña respuesta. Le envió 20.000 libras oro y le puso una sola condición: que cuando el submarino estuviese terminado ellos dos serían  sus primeros tripulantes. Según me contaron C.C. no pudo cumplir su petición e ignoro cuál fue la causa que impidió el deseo de nuestro prócer.
Mientras, había comprado 3.000 leguas en el Chaco paraguayo en una subasta en Londres. No tenía ni idea de para qué podía servir aquella enorme extensión de tierras, de selva hostil que nadie quería, ocupada por indígenas de los que desconocía su capacidad de integración en un proyecto de colonización. El siempre que iba a Europa vivía en París, allí fue a la facultad de ingenieros Agrónomos y contrato 20 recién recibidos embarcándolos a Paraguay con la consigna que deberían generar un proyecto en esas tierras así fue que con el quebracho descubrieron que ese árbol tenia la mayor concentración de tanino del mundo, de allí nace la primer fabrica de Sud América ya que había en Europa pero se hacía Tanino con el Castaño. (Recuerdos de la abuela de Ángel, a su vez nieta de C.C.). Una vez que llegó  el grupo de ingenieros  a Asunción los volvió a embarcar en otra pequeña lancha estilo “la Reina de África” y los desembarcó en lo que hoy es Puerto Casado. La orden fue muy clara y concreta: cuando sepáis qué se puede hacer con estas tierras avisadme y enviaré el barco a por vosotros. Con esa perspectiva los ingenieros cumplieron pronto con su misión de investigación. El quebracho era la clave. Por una parte servía como traviesas para la enorme iniciativa de los ferrocarriles argentinos y por otra la obtención de tanino de la savia del mismo árbol. Tampoco el carbón que sacaban con la limpieza del monte también era un rubro  interesante para alimentar las calderas de los trenes.

Fábrica de tanino de Puerto Casado en 1995. Ya estaba en sus estertores finales.

Antes de finalizar el siglo, Puerto Casado estaba produciendo 2.000 tm. de tanino mensuales y pronto su producción llegó a tener tal importancia que su empresa dominaba el precio del tanino a nivel mundial. La cía. CC durante los años 20 al 45 representaba el 6% del producto bruto del Paraguay. Las guerras mundiales del 14 y del 39 necesitaron tal cantidad de tanino, para botas y correajes de los soldados como para los aparejos de las caballerías militares, que la demanda de tanino era algo impresionante. Perecía que la visión de futuro de este hombre no estaba limitada a corto y medio plazo. Su visión de futuro era muy superior a cualquier competidor de su presente y de su próximo futuro.
El resto de su impresionante biografía os aconsejo leerla en el trabajo de Carmen Arroyo.

11 comentarios:

  1. hola

    perdón por mi español vacilante. No sé mucho Inglés.
    He leído con interés su artículo y estoy particularmente interesado en un pasaje. Esto se aplica viaje Carlos Casado en Francia poco antes de la creación de la fábrica de Puerto Casado.
    ¿Tiene más información sobre el material que él había comprado y el ingeniero que había informado sobre el quebracho
    Jules Doutreleau
    Gracias de antemano por cualquier respuesta

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  2. Hola, siento mucho no poder ayudarte. Esta parte dela historia me la contó un amigo, Angel Cavanagh Casado del Alisal, pero no recuerdo que me hablara nada del material. Sólo que había dejado allí a los ingenieros y les dijo: cuando sepáis lo que se puede hacer con estas tierras, me avisáis y mandaré el barco a recogeros. No tenían ninguna otra forma de salir de allí. Si le veo le preguntaré.
    Mi correo es: pepehermano@hotmail.com

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  3. muy bueno para un casildense de donde provengo conocía una parte de la historia del fundador c.c. y se que sus restos descansan en la catedral de casilda. hoy es una ciudad hermosa muy pujante y buena gente. bueno muchas gracias por hacer conocer la vida de este señor con mayúscula me gustaría conocer su árbol genealógico el de cc mi correo es ricmaese@gmail.com

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  4. La estatua más grande que existe en Rosario, Santa Fe, Argentina, que represente la imagen de alguna persona que haya existido, más grande todavía que la del Che Guevara, es la de Don Carlos Casado del Alisal. Se la puede admirar en la ochava SE de las calles San Martín y Santa Fe, en el edificio del Banco de Santa Fe. El 99% de los rosarinos pasa todos los días por adelante de esa estatua y no saben quién era. Por eso nos va como nos va. Mi mail es f_otegui2005@hotmail.com

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  5. Cada día admiro aún más a mi tatarabuelo.gracias por honrar sus memoria!! Saludos, Pedro!

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  6. Te sobran razones para admirarlo, Pedro Casado del Alisal Sastre, te aseguro que es uno de mis personajes más admirados de la historia; Él y Julio César fueron dos líderes increíbles. Parece imposible realizar tanta "obras magnas" en tan poco tiempo. Por otra parte nunca será suficientemente ponderada la importancia que el empuje de Carlos Casado del Alisal tuvo para el futuro territorial del actual Paraguay. Sin la empresa Carlos Casado S.A. y sin los vínculos de su hijo José con el presidente coetáneo de Argentina durante el enfrentamiento de Bolivia-Paraguay, estoy convencido que los límites del Paraguay serían mucho más reducidos, al igual que ha ocurrido en cada uno de los enfrentamiento con los países limítrofes. Si entras en : indice del blog El Mundo de Pepe Hermano encontrarás una serie de post relativos al Paraguay y a mis experiencias en las tierras de tu tatarabuelo donde desmonto las falacias vertidas sobre él y que creo que han servido para que muchos casadeños vean la parte positiva de sus acciones en el país.

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  7. Me llena de orgullo que alguien esté tan interesado y admire de tal forma la obra de una persona que ha dejado huella y no tanto advierten !! Un abrazo y un gusto intercambiar palabras con vos Pepe!!

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    1. Gracias Pedro por tu amabilidad. Para mi es un orgullo hablar de C.C. porque es una persona a la que la mayoría de paraguayo no reconocen el valor de su obra en su País. Si C.C. no hubiese comparado esa tierra y la hubiese ocupado, introducido a los menos, construido el ferrocarril y después su hijo José, apoyado con sus medios y 20 millones de dólares de la época, la geografía política del Chaco sería muy distinta. Te paso mi correo por si te interesa preguntar algo: pepehermano"hotmail.com ,saludos

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  8. De la página de Pedro Pereira. (Subida a fb por Rubén Domínguez-Alvarenga)
    Gracias Pedro por compartir tan importante documento.
    PUERTO CASADO UN LUGAR HISTÓRICO :
    Para garantizar el apoyo de Carlos Casado, sin que el Estado paraguayo asumiese la Nacionalización de la vía férrea privada, el Tte. Coronel Carlos José Fernández contacto personalmente con Don José Casado, que por entonces era el gerente responsable de la empresa con quien acordó el uso del transporte ferroviario para la campaña militar durante la guerra del chaco.
    Siendo la empresa responsable del mantenimiento de los trenes (foto).
    Desde Agosto de 1932 Hasta diciembre de 1934 los trenes recorrieron en total 226.031 Km; se emplearon 235 autovías, 844 trenes , 3642 furgones, 8627 vagones y 5220 jaulas. También se transportaron 85.668 toneladas de carga general; se trasladaron 57.994 animales en pie; desde Puerto Casado circularon hacia el frente unos 5.667 oficiales y 105.134 soldados y volvieron a Puerto Casado, gracias al ferrocarril, unos 4.901 oficiales y 85.624 soldados. Y miles de prisioneros Bolivianos (foto prisioneros bolivianos en Puerto casado ).
    Los recursos (insumos, viáticos, y gastos de transporte ferroviario)obligaron al Estado paraguayo a desembolsar un total $31.571.290 pesos, de acuerdo al conversor de divisas de The Montevideo -Oxford, con la conversión correspondiente a la década 1940. representaría unos 250.565 dólares y hoy día correspondería a 4.039.120 dólares. Cañoneras en puerto casado (foto)

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  9. Necesito saber en qué año se enfermo y donde descansan sus restos?

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  10. Hola, no dispongo de esos datos, pero si te son de mucho interés puedo facilitarte una dirección de correo donde te los podrían facilitar.
    Mi correo es: pepehermano@hotmail.com
    Saludos

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