viernes, 14 de abril de 2017

EMAIL EN UNA BOTELLA



EMAIL EN UNA BOTELLA  


Quisiera enviarle un mensaje a un querido amigo, recién fallecido,  y se me plantea un problema de imposible solución puesto que no sé si existe la comunicación  entre los vivos y aquellos que la "cruel parca" nos arrebató.
En vida podía haberlo hecho de cien formas distintas como también intentarlo de una manera "excéntrica", como es enviar una carta metida en una botella. 
Pero tras su muerte, me pregunto: ¿se podrá contactar con los difuntos a través del espacio-tiempo? enviando el mensaje en una cápsula magnética a ese cielo o a ese lugar de luz donde, según miles de millones de personas, creen que moran las almas  nuestros seres queridos.
En Febrero de 2007 cuando llegué al Océano Pacífico podía haberle enviado, a este amigo, una carta en una botella, que tendría que haber llegado a las playas de "Las Palmeras" o de Cullera antes de primeros de Abril del 2017, ya que el día 8 de ese mes, la humana urna que contenía su alma y su espíritu fue incinerada y los elementos químicos que la estructuraban fueron devueltos al ciclo biológico de la renovación de la vida. He revisado las corrientes marinas y sé que desde aquel lugar cabe la remota posibilidad de que la botella llegara a las playas que solía visitar y podía haberlo intentado, sin esperanzas.

¿Que hubiese podido llevar escrito aquella carta? Cosas nimias comparadas con el mensaje trascendental a un amigo muerto al que solo se le podría tratar de tu a tu. 


Estimado amigo: mi esposa, mi compadre Ángel Boix, Amparo y yo vamos a recorrer el famoso Imperio Inca, que Pizarro conquistó con un puñado de españoles, algunos caballos, unos arcabuces y muchos cojones.
Por vez primera piso la arenas bañadas por  el Océano  Pacifico, junto a Lima, en un lugar cercano al que Francisco Pizarro escogió para trazar la raya de los "trece famosos"«Por este lado se va a Panamá, a ser pobres, por este otro al Perú, a ser ricos; escoja el que fuere buen castellano lo que más bien le estuviere»  Solo 13 de 210 le siguieron.
Aprovecho   para decirte que este año, 2007, me he vuelto un poco loco y me he lanzado a la multiplicación de unos cuatrocientos mil kg de Jsendra, espero haber sido capaz de trasmitir el entusiasmo que tu supiste inculcarme por ese arroz al  que considero, desde el punto vista agronómico,  el mejor  arroz que jamás entró en Isla. 
Si te llega esta misiva acuática lo celebraremos con una gran paella de repercusión internacional.  
Un abrazo.

¿Que posibilidades tenía la carta de llegar a sus manos? ¡Ínfimas!   Pero que llegara la botella es una "posibilidad racional".

Yo, que no soy matemático y que me quedé  "pinchado" en las integrales soy incapaz de calcular las probabilidades de que esa carta llegara a las manos de mi amigo a tiempo de que él la leyera y disfrutara de la feliz casualidad, más que de los insustanciales temas  que en ella habría escrito. Tampoco me convencerían los cálculos de matemáticos serios que dispusieran, además, de enormes computadoras capaces de realizar millones de operaciones por segundo, porque las variables son tan numerosas que los resultados de unos, probablemente, tendrían poco que ver con los resultados de otros.
Sin embargo es posible que haya una posibilidad entre millones de que dicha carta hubiese llegado a la pequeña playa de Las Palmeras antes del 2014 o a las de Cullera antes de finalizar el verano del 2016, frente a su Urbanización. 
Si yo la hubiese depositado en la playa de Lima, Esa botella tenía una posibilidad entre millones de llegar a sus manos. La corriente fría que sube del Pacífico Sur,   rica en nutrientes, que convierte las costa de Chile y Perú en ricas zonas pesqueras, la hubiese mecido y lentamente se la hubiese podido entregar a la caliente "Corriente Ecuatorial Sur", la misma que trajo a los habitantes de la Polinesia a poblar la Isla de Pascua y, dejando, las enigmáticas islas a un lado continuara meciendo la hipotética carta embotellada hasta las frías aguas que circunvalan al norte de la Antártida, empujadas por el viento, que crea la Corriente Circular alrededor de la Gélida Antártida. Pasando lejos de La Tierra del Fuego y llegando al Atlántico Sur, la botella tendría la improbable posibilidad de ser absorbida por la fría corriente de Benguela que bordea el continente africano dejando a su izquierda la Corriente Circular del Brasil, -que nos proporciona las enormes cantidades de calamares y gambones que nos tomamos de las miríadas de barcos que pescan en sus aguas-, y lamiendo las costas de África  occidental   podía tomar el camino de los huracanes que asolan el Caribe y el sur de Norteamérica. Tendría que tomar el ramal que atraviesa el Ecuador para llevar nuestra botella a las costas de Centro América, eludiendo huracanes y tormentas tropicales que en caso de abrazarla en sus aguas la estrellarían en sus costas o la internarían en el continente. Salvado ese escollo y una vez allí, dejando a su izquierda La Española y Cuba, atravesando el Mar de los Sargazos y tomando como compañeros de viaje los huevos de anguilas, -que desde allí son arrastrados lentamente por la corriente del Golfo en un periplo que puede durar un par de años hasta llegar a las costas europeas-, convertidas ya, en suculentas angulas que iniciarán  su transformación en anguilas al cambiar del agua salada a la dulce. Una parte de ellas será arrastrada hacia el Norte de Europa y otra continuará hacia el Sur entrando en los ríos  de Europa Central, Norte de España, Portugal, Sur de España, Estrecho de Gibraltar y otras llegarán a las costas africanas.
Si nuestro apreciado mensaje hubiese tenido la suerte de ir pasando de unas corrientes a otras, lo que es posible, pero  altamente  improbable, no quedase varado en ninguna playa y no hubiese tenido ningún tropiezo indeseable, habría llegado al estrecho de Gibraltar y podría ser arrastrado  por las corrientes de entrada al Mediterráneo, provocadas por las subidas y bajadas de marea y acompañando a los deliciosos atunes, hubiera debido de discurrir cerca de las costas dña  Costa Brava y tampoco se dejara seducir por las sirenas de las bellas playas catalanas, castellonenses, valencianas y las ya más cercanas de La Malvarrosa, El Saler, El Perelló, Les Palmeres y "Les del  Mareny" llegando al último gran escollo, las estribaciones de la montaña de Cullera, donde tendría que esquivar las traidoras rocas que penetran en el mar, hasta llegar a posarse en una de las playas cercanas al pueblo donde bajarían a bañarse mi amigo y su esposa y por casualidad vieran una botella flotando y hubiesen tenido la curiosidad de ver su contenido.e Marruecos y  Túnez, -atravesando indemne almadrabas y redes de pesca-,  puede que fuera llevada hacia la corriente que se forma alrededor de las islas mallorquinas y tras lograr eludir o varar en las islas de Sicilia y Cerdeña, salvar las costas de la bella Costa Azul, la huraña Costa Brava y tampoco se dejara seducir por las sirenas de las bellas playas catalanas, castellonenses, valencianas y las ya más cercanas de La Malvarrosa, El Saler, El Perelló, Les Palmeres y "Les del Mareñ" llegando al último gran escollo, las estribaciones de la montaña de Cullera, donde tendría que esquivar las traidoras rocas que penetran en el mar, hasta llegar a posarse en una de las playas cercanas al pueblo donde bajarían a bañarse mi amigo y su esposa y por casualidad vieran una botella flotando y hubiesen tenido la curiosidad de ver su contenido.

Email en una botella. Único recorrido posible del mensaje, entre los millones de derivas que podía tomar.


EMAIL IMPOSIBLE A UN AMIGO AUSENTE.

En este email, lanzado al espacio sideral, me despido de él y de otros tres amigos que tampoco pude despedir en vida. Si mediante algún ignoto y misterioso medio les llegara, ellos, sabrán perfectamente cuál es su mensaje. Les deseo que hayan acertado en sus creencias y que sus expectativas se hayan visto cumplidas, y si se equivocaron, que sea para su bien.


Estimados amigos:

Durante mi efímera existencia recuerdo haber perdido a muchos seres queridos pero CUATRO de ellos erais amigos entrañables de los que te dejan una honda huella en el corazón  a los que por distintas circunstancias no pude despedirlos en vida (más bien la huella quedó en mi cerebro; donde se forman nuestras almas). Solo a uno tuve la oportunidad de acompañarlo en su último y definitivo paseo. 


Con el primero que nos dejó habíamos compartido, desde niños, muchos momentos buenos y otros más duros, como cualquier persona en esta vida terrenal llena de altibajos, de bienestar, de momentos malos y de moral baja y también de muchas alegrías. 
Aquella terrible noche, cuando ya nos habías dejado, en lugar de velarte, tras estar unas horas con la familia me encerré en mi despacho y te escribí una carta llena de dolor y rabia, porque tu muerte fue innecesaria e injustificada. Tu creías que sobraban razones para dejar de sufrir, pero no contaste con el sufrimiento de los que quedabas atrás. A pesar de ello, durante toda tu vida habías demostrado ser un persona de una nobleza extraordinaria, como no puede ser de otra manera para que yo te tenga considerado como “amigo destacado”. Siempre dispuesto a ayudar sin esperar recompensa por ello, respetuoso y leal, solo te encontraba un pequeño defecto, que nunca te comenté. Cuando nos íbamos a dormir solías acompañarme a casa y podías tenerme de pie, en el rellano de la escalera, charlando durante una o dos horas de temas cotidianos e intrascendentes, con los que tu disfrutabas y que yo sufría estoicamente, de pie, con mi pinza-miento lumbar mordiéndome los riñones y procurando escaparme a dormir. Tu dramática pérdida me dejó en "estado de shock" durante algún tiempo.


El segundo amigo debió ir de un tirón al cielo:
Ferviente católico-practicante, que creías en Dios, sin dudas ni fisuras, es posible que estés disfrutando de esa paz espiritual infinita, gozando de tu familia en ese lugar incógnito y esperando, sin prisas, a los que dejaste atrás en la tierra. Fuiste mi mano derecha durante muchos años y estás entre las personas más rectas y justas que he conocido en mi vida, según nuestros criterios cristianos y la ética moral de la racionalidad occidental. Absolutamente intachable. Siempre fuiste mi apoyo técnico, pues nunca solicité de nadie apoyo moral y, durante los últimos años de tu vida, fuiste el amigo con el que más tiempo disfruté, por la cercanía y la empatía que siempre nos unió. Debe existir un Dios para personas como tu, que tienen una FE inquebrantable - y si no lo hubiere- vosotros, los creyentes en los dioses, ya los habéis disfrutado en vida y en él se habéis apoyado en la muerte. Esa ética y moral que consigue un pueblo que cree en el Dios católico actual, transmite una fuerza espiritual a la sociedad creyente muy difícil de conseguir sin la amenaza del castigo eterno al mal comportamiento en la vida o la promesa de la eterna felicidad. Tu muerte me sorprendió en el extranjero, sin embargo, hacía un mes o dos te había podido dar un fuerte y silencioso abrazo, tras el cual, la humedad de nuestros ojos delataba lo que ambos intuíamos: éste podía ser el último.


La tercera pérdida, no por ser esperada dada la decadencia natural del cuerpo en la senectud, fue menos dolorosa, aunque sí más fácil de asimilar.
Habíamos pasado cientos de horas hablando sobre todo: lo divino y lo humano. Tu alma de poeta, escritor profundo, filósofo pensador solitario, defensor de los débiles y convencido de la necesidad de dejar a los pueblos a su libre albedrío según las circunstancias especiales de cada país y en cada momento histórico. Esa eran nuestras más pronunciadas diferencias. Mientras yo, con mentalidad humanista, defendía la necesidad de llevar ayudas y tecnología a los pueblos originarios que pasan hambrunas por exceso de población frente a los recursos naturales disponibles, tu eras partidario de dejar esa regulación de la densidad poblacional en manos de la naturaleza. Si en alguna región del Chaco la sequía diezmaba un pueblo, que vivía voluntariamente apartado del resto de la sociedad, la causa del problema era simple, ahí existía una superpoblación que  tenía que autorregularse de forma natural, como ocurre con el resto de las especies. A pesar de esta reflexión, muy dura expresada de forma individual, tenía un sentimiento distinto dentro del contexto de la charla completa. Siempre te consideraste y actuaste como defensor de esos pueblos que querían mantener su cultura y costumbres y por ello precisamente, debían aceptar todas sus consecuencias. Tus conocimientos enciclopédicos, de la naturaleza chaqueña, se fueron contigo y perdimos lo que tu alma inquieta y tu inteligencia privilegiada e investigadora sabía, y que, en determinados temas, iba más allá de lo que es conocido por todos. Tu sabes que te consideraba "mi padre paraguayo" y como tal te lloré muchas, muchas veces, en la soledad y el silencio de mi despacho.


Finalmente, la pérdida que nuevamente ha zamarreado mi alma es la del amigo que conocía desde niño. 
Entonces, eras para mi, solo un niño conocido, vecino  de juegos.
Mi incorporación al mundo de las semillas de arroz, buscando nuevas variedades más productivas y con mejores características organolépticas y comerciales, me lleva a la Estación Arrocera de Sueca y allí mi reencuentro con ese niño-amigo, pasados cuarenta y cinco años, hace que nazca una profunda admiración por tu persona y por tu entrega incondicional a la investigación y mejora de nuevas variedades. Contigo empecé a aprender, en serio, los secretos del arroz. Hasta ese momento era agricultor arrocero, tras tus charlas, cada una de ellas una lección magistral, empecé a comprender la enorme complejidad encerrada en cada grano.
Pero si como investigador eras un genio, como persona eras excepcional. Cuando morimos, todos somos buenos, pero Tu fuiste un Buen Hombre durante toda tu vida y siempre te recordaré como el “querido amigo con el que yo disfrutaba aprendiendo, mientras tu te lo pasaba mejor enseñándome”. En tu obituario, tus amigos y compañeros del IVIA, te recuerdan como "una persona entrañable, generosa y cercana, tremendamente apreciada por sus compañeros, por la comunidad investigadora y por todos los miembros del sector al que consagraste tu vida". A estas cualidades humanas podemos añadir tu amable trato con el resto de personas, cercanas o no, y la entrega incondicional a tu familia que se refleja en una sola frase de tu hijo Oscar en “su sentida despedida, que termina así” -¿Sabes una cosa papá? No hubiera querido ser hijo de un padre que no fueras tú-.

Ya tenemos los mensajes, veamos ahora las posibilidades de enviar este mensaje al espacio sideral "libre o encapsulado" y que llegue al lugar donde se encuentran las almas de nuestros seres queridos. A partir de aquí ruego a mis amigos religiosos y con una Fe bien consolidada, que no continúen en su lectura.

Pero quede claro, a los que vayan a continuar con la lectura, que "mis pensamientos son libres" y que no pretenden adoctrinar, ofender, molestar ni convencer a nadie: absolutamente de nada. Respeto todas las religiones y a sus miembros que honradamente las profesan y detesto a aquellos que matan en su nombre y que no respetan a las personas de distintas creencias o las  discriminan por su religión, sin tener en cuenta su calidad humana.
A pesar de todo, insisto, que nadie se lleve a engaño: este razonamiento me va a llevar a unas conclusiones que, dada la creencia en Dios y en la inmortalidad del alma de la mayoría de mis amigos y de gran mayoría de la humanidad, éstas, no van a ser del agrado de infinidad de personas a las que -insisto- no pretendo gustar, ni convencer, ni mucho menos molestar. Por favor, no se molestéis conmigo, pasad página. 


Este EMAIL AL ESPACIO SIDERAL, dirigido a las almas de mis amigos, para mi, es evidente que en ningún caso podrá llegar a ningún alma separada del cuerpo: porque, sencillamente, no existen almas sin cuerpo ni lugar donde pudieran estar reunidas. Tampoco existirá nunca la tecnología para enviar unas notas a un lugar que, según mis conocimientos actuales, no puede existir. 
"Este email imposible a mi amigo ausente" es simplemente un motivo para expresar mis más profundos sentimientos de dolor, aflorados por un complejo de culpabilidad al haber perdido la última oportunidad de visitar a este último amigo fallecido, ignorante de su cercano final.
Para llegar a estas conclusiones me he planteado y contestado -de forma subjetiva- algunas preguntas necesarias para poder realizar un análisis racional, que no filosófico, científico o religioso. Mal momento escogí para hacer reflexiones sobre el alma, pues eran momentos de fervor católico-religioso, cuando hasta los ateos y agnósticos van delante, detrás y a los lados, de los pasos de Semana Santa. Espero que hasta su publicación hayan bajado algunos grados ese fervor religioso y mis amigos y conocidos no me tengan en cuenta mi incredulidad en los Dogmas, que no es nada nuevo en mí ya que la arrastro desde mis años de juventud cuando las acciones que veía a mi alrededor en el internado salesiano hicieron tambalear mi ya escasa fe. 

¿TENEMOS UN ALMA INMORTAL? Y si es así: ¿desaparece con el cuerpo o se reúne con un ser superior para toda la eternidad?

Dice el Génesis:  «Dios sopló en el rostro del hombre un soplo de vida, y se convirtió en Alma viviente, el alma de los animales está en la sangre, no matéis, pues, su alma»

A partir de esta incongruencia empiezan muchos hombre a creer que Dios creó al hombre y le infundió su alma inmortal. Colocar el alma en la sangre descarna un desconocimiento del cuerpo humano, tan enorme como creer que Dios hizo al hombre de barro y después le arrancó una costilla para crear a la mujer o que los dejó en el Edén para que viviesen una vida idílica y que los castigó, porque Adán mordió una manzana que le dio Eva, -mensaje subliminal: no hay que confiar en la mujer que se deja tentar fácilmente por el Demonio-. Como todos sabéis el Infierno y el Demonio habían sido eliminados subrepticiamente por la Iglesia, sin publicidad ni algaradas, pero lo resucitó Juan Pablo II. Él había sido exorcista ¿cómo sino podía justificar todos sus "exorcismos"?  De nuevo "resucitan" el Infierno venía con el -2º mensaje: portarse bien, de lo contrario iréis al Infierno eternamente-. Es incomprensible, para mi, que un hombre de la bondad y la grandeza espiritual de éste Papa, nos retrotrajera nuevamente al Dios "castigador", al que, los cristianos, nunca abandonaron totalmente. Esa amenaza del eterno y criminal castigo, -de estar eternamente sufriendo los terribles dolores de quemarse vivo-, Este pensamiento está en absoluta contradicción con el Dios bondadoso que ahora se nos predica. No se puede castigar a un hombre eternamente porque no haya creído en El y sí en otros dioses, o que siendo justo toda su vida, haya cometido un pequeño desliz antes de su muerte sin haber tenido tiempo para la confesión y el arrepentimiento. Esta "venganza eterna" no encaja con mi idea de que lo debe de ser Dios. 
Esa fue, ya de joven, mi primera gran duda: si existía Dios ¿cómo podía ser tan cruel?  Años más tarde falleció mi madre; una mujer ejemplar, siempre dispuesta a ayudar a los demás, capaz de perdonar cien veces por la misma traición, enamorada de su familia, esposa fiel y madre amorosa, que sufrió mil penalidades desde su infancia hasta su muerte sin desfallecer y transmitiendo ánimos a los suyos, y, cuando ya logra tener una vida cómoda y feliz, ganada con ese esfuerzo titánico de toda una vida, llega Dios y se la lleva en medio de terribles dolores que teníamos que mitigar con fármacos que le impidieron pasar sus últimos momentos disfrutando de su querida familia que la rodeaba. Desde entonces ahondé más en la búsqueda de un Dios racional que me permitiese creer, comprender y compatibilizar la idea de Dios con las injusticias que se cometían en el mundo, a veces en su nombre, y que El, omnipotente y omnipresente permitía, sin que se viera la más mínima señal de su intervención. No, no me convencía el Dios Cristiano "que cuida de sus criaturas aunque que las deja a su libre albedrío y cuando algo es inexplicable, nos cuentan que los caminos del Señor son inescrutables" 
Mucho menos me convencían las variantes del Dios Cristiano en otras lineas de pensamiento mucho más absurdas y obsoletas. Especialmente me repelen los evangelistas que toman la Biblia al pie de la letra y que permiten que su hijo muera porque la Biblia dice, -no se dónde-, que no se pueden hacer transfusiones de sangre. Tampoco los dioses de otras religiones  llenaban mis expectativas. La idea más cercana a un Dios racional, que yo podía entender, la encontré, fugazmente, en la lectura de "2001 La Odisea del Espacio" de Arthur C. Clark, donde  Dios simboliza la unión de todas las almas  en algún lugar que no puede explicar.
Más tarde pensando en la eternidad, desde el punto de vista de la ciencia actual que conozco, llegué a la conclusión de que la eternidad no podía existir como la aceptamos hasta ahora; es decir una continuidad infinita del espacio-tiempo. Y si la Eternidad no existe como tal continuidad infinita, sino que es la suma infinita de Eternidades finitas, Dios y la parafernalia que lo rodea, solo podía ser finito como el espacio-tiempo. Por lo tanto el Dios Eterno de nuestra religión no cabe en este contexto.
La existencia e inmortalidad del alma ha sido motivo de reflexión probablemente desde que el Hombre adquiere la capacidad de razonar, que nos distingue del resto de animales. Con el pensamiento simbólico, capaz de imaginar símbolos e imágenes en el cerebro y más tarde es capaz de convertir ese pensamiento simbólico en ideas abstractas debe ser el momento en que empieza a pensar que debe existir algo tras la muerte y que una parte de nosotros -el alma- debe quedar en algún sitio.
Recuerdo que hace tiempo empecé a leer a Aristóteles hasta llegar a una frase que decía: "las mujeres y los esclavos no tienen alma". En aquel momento abandoné para siempre la lectura de uno de los filósofos más importantes para el pensamiento moderno. Con el motivo de este escrito me pareció interesante ver el pensamiento de Voltaire sobre Alma y Espíritu. Lo elegí porque creo recordar que tradujo al francés la obra de Galileo Galilei, con lo que me daba cierta garantía de independencia filosófica de las lineas de la aplastante lógica de la Iglesia: La Única Verdad es la escrita en los Libros Sagrados. Una figura importante y representativa de la Ilustración podía aportarme ideas que me ayudaran en este espinoso tema. Hasta que llegué a un  razonamiento suyo que me dejó absolutamente noqueado:
-¿Qué importa que los padres de la Iglesia de los cuatro primeros siglos creyeran que el alma era corporal?
-El alma y todos los artículos que son metafísicos, deben empezar sometiéndose sinceramente a los dogmas de la Iglesia, por que indudablemente la revelación vale más que toda la filosofía. Los sistemas ejercitan el espíritu, pero la fe le alumbra y le guía.
Me quedé totalmente "descolocado". Que a finales del siglo XVIII y a pesar de la Ilustración, el miedo a la Santa Inquisición, seguía estrangulando el libre pensamiento, que todavía persiste en muchas sociedades. La Iglesia aupó a Papa al último Gran Inquisidor, Joseph Ratzinger, jefe de la Congregación para la Doctrina de la Fe, que con una nueva visión intentó cortar los desmanes internos de algunos sacerdotes que estaban haciendo tambalear los cimientos de la Iglesia Católica y cuyo fracaso, para poner orden "la casa" lo llevo a la dimisión, permitiendo con ello el acceso al papado a un sacerdote "muy especial" que está demostrando, entre otras cosas, que sí es posible controlar a los depravados y permitir su denuncia a la justicia laica.

Creo que los primeros hombres que pensaron seriamente en el alma inmortal fueron los Egipcios, que también creían en otra vida después de la terrenal y por eso construían sus tumbas y momificaban sus cuerpos para la futura resurrección y la unión del Alma con su Cuerpo. Ellos pensaban que el alma  estaba ubicada en el corazón, y que ésta, iba a volver al cuerpo mortal que había abandonado. Razonamiento más lógico que el bíblico, ya que una fuerte impresión, emoción o disgusto puede provocar su paralización. Más tarde las religiones abrahámicas creen que el cuerpo muere y el alma se eleva a la presencia de Dios, pero nunca aclararon a qué edad terrenal se nos uniría nuevamente el alma tras "la resurrección de la carne" Como todo aquello que es inexplicable en la Biblia, incompatible con los conocimientos actuales, lo califican de "metáfora". De cientos de miles de metáforas están llenos todos los Libros Sagrados.
La Religión Católica actual nos muestra, ahora, un Dios bondadoso y que cuida de todos nosotros de forma amorosa. Ya no tenemos ni Limbo, ni Purgatorio, ni Infierno ni Demonios, aunque a estos últimos, los Papas los quitan y los vuelven a poner como si fueran maceteros. Estudiando el Antiguo y Nuevo Testamento observamos que el Dios de Abraham, -el mismo al que Jesucristo llamaba Padre-, no era precisamente un SER bondadoso, generoso y magnánimo. Era vengativo: "Mía será la venganza", se repite una y otra vez en los Libros Sagrados, "ojo por ojo y diente por diente", amenazando con plagas, enfermedades, xenófobo y encima celoso. ¿La prueba? en el mismo génesis: Yahvé le dice a Abraham (resumiendo); toma a tu hijo y " me lo ofreces en sacrificio" y solo lo detuvo cuando tenía ya el cuchillo en la mano. Quería que su primer seguidor le demostrara la entrega total e incondicional. Desde este "ente divino", Jehová o Yahvé, se ha evolucionado al generoso, bondadoso y amoroso que es hoy es El Dios de los católicos, eso sí, ampliado a la La Santísima Trinidad, ¿será para facilitarnos su comprensión y entendimiento? También el Dios musulmán tiene su fundamento en el moteísmo de los judíos, adaptado  por su profeta y manejado inmediatamente después por los intereses de chiitas y sunnitas y en estos momentos por fervorosos fieles a su prédica y malversado por los movimientos musulmanes extremistas.
Evidentemente para poder entender la creación de los dioses monoteístas no podemos obviar que estos párrafos del Génesis fueron escritos por hombres con una visión muy limitada de Universo, de la composición de la materia, de las leyes de la Física, del conocimiento del cuerpo humano y no digamos ya de nuestros cerebro. Esos hombres sabios, dentro de sus limitados conocimientos, ya elevados a jefes espirituales de la tribu, nos cuentan cómo Dios creó el Universo y al final hizo al hombre a su imagen y semejanza y le infundió el Alma en la sangre. Sin lugar a dudas, los sacerdotes han mantenido durante siglos que eran revelaciones directas de Dios: "ciencia infusa" -valiente perogrullada-.  Sin embargo no dejan de ser "alucinaciones" del Chamán, ahíto de hongos alucinógenos y que son tomadas por los "Doctores tiene la Iglesia", como las Sagradas Escrituras, reveladas directamente por Dios. Los Doctores escogieron primero entre los libros escritos, muy pocos, los que les convenía para sus fines. Más tarde Pablo de Tarso  inventó el "tipex" cuando empezó a planificar la Iglesia de Cristo y fue tachando todo aquello que no convenía, separando además, a los cristianos de los judíos. También el Profeta musulmán cuando revisaba los Sagradas Escritura, que daría a sus escribas para elaborar su Libro Sagrado, utilizaría el borrador y "cortar y pegar" para amoldarlas a sus propósitos.


Más de 4000 millones de habitantes del mundo actual, sumando cristianos y musulmanes, creen en un alma inmortal y  en la resurrección de la carne. Si a este número le sumamos los 2000 millones de hinduistas y budistas, -que creen en la reencarnación del alma en otro ser vivo y que continuará reencarnándose hasta llegar a la perfección y conseguir el Nirvana-, constatamos que más de 3/4 de la Humanidad cree en un alma inmortal que se separa del cuerpo, cuando este pierde el hálito vital. En cuanto al Espíritu las opiniones son más diversas.  Para los teólogos, de religiones abrahámicas e hinduistas, es evidente que mientras el Alma es inmortal, el Espíritu muere con el Cuerpo. Pero para la mayoría de los mortales es complicado distinguir el Alma del Espíritu y en la vida real no se habla de almas, sino de espíritus errantes. 
Afortunados los que tienen Fe, no tienen necesidad de pensar, les basta con decir: " YO CREO" y ahí terminan todos los misterios inextricables que otros le encontramos a las religiones desde el principio de los siglos, cuando los dioses eran el Sol, La Luna, La Tierra, El rayo etc. Más tarde, los hombres crean a los dioses, -primero a su imagen y semejanza o como seres superiores -, hasta llegar al Monoteísmo, con un Dios Supremo que cada sociedad maneja al gusto y necesidad de unos pocos para favorecer los intereses de los poderosos.
De acuerdo con estas reflexiones y escuchando al pueblo llano y sencillo que me rodea, llego a la conclusión que la mayoría cree en un ser superior, origen de todo lo creado y que todos tenemos un "alma-espíritu" que es inmortal. Aunque no saben qué pasa con ella una vez muerto el cuerpo, creen, que muchas veces se queda entre nosotros durante algún tiempo. Todavía muchos piensan, como los egipcios, que las emociones y sentimientos nacen del corazón y que un "desalmado" es un ser malo por naturaleza por causa de sus acciones, absolutamente reprobables para la gran mayoría.
Pero si realmente el alma fuera inmortal a cuántos lugares podría ir a reunirse con Dios, con los Dioses o con otras almas: ¿Al cielo, al Infierno, al Limbo, a algún lugar de espera para reencarnarse, a ese lugar de Luz que algunos han visto en experiencias post-mortem? Si fuera así ¿dónde podríamos localizar esos lugares en el espacio-tiempo?

Para mi es evidente y meridianamente claro: qué es el alma, cuándo muere y dónde está:

EL ALMA NO ES INMORTAL:  porque nada es eterno, ni la Eternidad actual.               

NADA ES INFINITO: ni el Espacio ni el Tiempo.

EL ALMA ES la información acumulada y reserva en nuestro cerebro de:
- la educación familiar, social y propia,
- la formación académica y espiritual, 
- las experiencias placenteras o traumáticas vividas, vistas o percibidas, 
- todas las emociones recibidas en la vida,
 - las reflexiones propias que conforman nuestra forma de ser,
 - todo lo que ocurre en el entorno, que lo percibe nuestro celebro, lo analiza y toma las decisiones pertinentes según  nuestra forma de ser: es decir de nuestra alma 


ES INMATERIAL: puesto que no es más que el  almacenamiento, en nuestro cerebro material, de los pensamientos, reflexiones y actos que proceden de las decisiones tomadas en nuestras neuronas y que no se pueden pesar, ni medir, ni catar, por lo tanto son inmateriales.

ES MORTAL, puesto que toda esa información desaparece al morir el cerebro y con él todas las decisiones, percepciones, sentimientos, espiritualidad etc. 
 - Todo cuanto es una persona muere con las neuronas y las dendritas, -muerte cerebral-, el cuerpo no es más que el soporte y el medio para llevar a cabo acciones programadas en el cerebro.
 - Cuando el cerebro pierde definitivamente estas capacidades cognitivas, emocionales, de memoria y análisis, aunque nuestro cuerpo continúe con vida; El alma ya nos ha abandonado. Lo que no tiene ninguna relación con que ese ser sea un "desalmado" en la concepción literal de la palabra.

Explicar dónde puede ir el Alma, en el caso de ser inmortal, es algo más complejo que intentaré dilucidar, recurriendo para ello a los últimos conocimientos científicos, que yo conozco.

Soy un convencido de la validez de la teoría del Big Bang, que postula que este universo actual tuvo su inicio hace unos 14.000 Ma (millones de años) y nace de la expansión de un punto singular (toda la masa de una galaxia concentrada en un espacio inferior al ocupado por un átomo) con una energía y densidad desconocida. Este Universo estará en continua expansión hasta llegado un momento en que dejará de expandirse y entonces tomará el camino de retorno a ese punto donde, nuevamente, se convertirá en energía toda la materia que actualmente contiene el universo.
Llegado este momento terminó el tiempo, el espacio y la eternidad. En ese momento se iniciaría una nueva convulsión o Big Bang. Nacería otro universo infinito "pero finito en el espacio y en el tiempo"  por tanto solo será eterno la suma de eternidades finitas.
Otros teóricos creen que nuestro Universo  es estático, que continuará su expansión eternamente, aumentando su masa de acuerdo con la dispersión del mismo. Incluso para esta teoría hay que iniciar un universo y partir de cero en el tiempo. Y yo me preguntó ¿y antes que había? Así que me quedo con "Einstein" y su teoría de la relatividad -en la que parece ser que encaja el Big Bang- y que si bien  pocos llegan a entender, desde mediados del siglo pasado marca todas las tendencias que unos quieren demostrar y otros denostar.
Aceptando la teoría del Big Bang me lleva a pensar que nos encontramos en la mitad de la suma de todas las Eternidades. Siempre será así, puesto que habrá pasado igual de tiempo que el queda por recorrer. Habrán pasado infinidad de Universos finitos en el espacio-tiempo y por tanto finitos para los dioses que los hubiesen podido crear. Esto último para los que puedan pensar, claro está, que Dios creó el universo y todo lo que él contiene. 
En el siguiente cuadro vemos la representación gráfica de la teoría del Big Bang, la más aceptada en la actualidad sobre la formación del Universo. El cuadro inicia su recorrido unas 1000 millonésimas de segundo después de la gran explosión cuando aún no existían partículas elementales, como protones y neutrones y cuyo "caldo de cultivo" eran los componentes básicos de la materia, llamados “quark-gluones”,  que estaban en una especie de caldo primigenio y caliente donde podían vagar libremente, (lo de vagar libremente dentro de un átomo la masa de toda una galaxia me hace sonreír). Ese caldo es conocido como plasma de “quark-gluones”. En el cuadro, 14.000 Ma más tarde aparece la imagen de la tierra en la actualidad.


En el cuadro de la expansión del Universo podemos ver la temperatura de los distintos estados de la materia y y de su transformación en átomos.
Aunque está en inglés, es fácil de interpretar ya que se ve la evolución del Universo, desde el Big Bang a nuestros días, sucintamente explicada en las dos filas inferiores: 
- En la 1ª la temperatura en cada uno de esos momentos, expresada en grados Kelvin
- En la 2ª  el Tiempo transcurrido desde el momento de la explosión.


Hasta hace poco tiempo, La Iglesia Católica y las anteriores religiones siempre han ido por delante de los conocimientos científicos del resto de la Humanidad, es más, durante siglos eran los únicos que disponía de cosmólogos preparados que conocieran su funcionamiento.  Pero no les interesaba difundir esos conocimientos porque no coincidían con la Revelación por lo que negaban las evidencias que los sabios laicos iban demostrando y publicando a todo el mundo intelectual que hasta hace muy poco tiempo era muy limitado. Las preocupaciones de los hombre tenían otras necesidades perentorias.
Pero la Iglesia Católica mucho más sabia y taimada de lo que la mayoría piensa, se encontraba, en estos últimos años, ante una encrucijada equivalente a la que provocó las grandes escisiones del protestantismo. Al final de la Edad Media el nepotismo y corrupción de la Curia ya no se podía tapar y esa postura intransigente y despótica trajo consigo las grandes guerras religiosas en Europa y la pérdida de autoridad de buena parte de sus seguidores. Más de Mil años estuvo la iglesia parando la difusión de los grandes adelantos científicos de la épocas mediante el oscurantismo y finalmente con la ayuda de "la Santa Inquisición". Y perdonadme que algunas veces la nombro "la Santa Inquisición", pero es que realmente lograba verdaderos milagros.
Ahora, en cambio, ante la grave crisis interna de la pederastia y la difusión instantánea de los escándalos por los nuevos medios de comunicación ha obligado a la Iglesia a tomar unas decisiones inconcebibles hace doscientos años.
También la postura, de enfrentamiento visceral, de la Iglesia Católica hacia los avances de la ciencia ha cambiado de forma radical con la entrada del nuevo Papa que  continúa introduciendo cambios importantes en el Vaticano. Mientras antes podían quemarte vivo por mantener que la Tierra no era el Centro del Universo -como afirmaba Galileo Galilei y le obligaron a retractarse, "milagro"- o defender la existencia de cientos de planetas habitados- como le ocurrió a Giordano Bruno, al que quemaron vivo por no quererlo negar-, ahora se establecen foros en el Vaticano para discutir sobre el Big Bang y los agujeros negros. Ya la Iglesia Católica acepta la formación del Universo desde ese punto singular, pero desde luego afirmando que por eso precisamente es necesaria la existencia de Dios para iniciar el proceso.


En el la Santa Sede durante el Congreso sobre "agujeros negros, ondas gravitacionales y las singularidades del espacio-tiempo"Imagen tomada de Mystery Planet"

En la foto aparece el Papa con Stephen Hopkins -elífico y cosmólogo reconocido mundialmente como una "mente privilegiada"- que defiende que no es necesaria la intervención de Dios para la Creación del Universo- Con esta sabia acción la Iglesia logra dejar en "tablas" la existencia de Dios y deja en manos de la Fe las convicciones personales.


Creo en la Evolución basada en leyes físicas universales -como defiende Stephen Hawking, Einstein y miles de científicos- que razonan independientemente de los designios de Dios y reconozco que hay miles de científicos que opinan que Dios existe, pero al final de sus reflexiones tienen que acudir a un acto de Fe.

- Hace unos 14.600 Ma(millones de años) , con el Big Bang, nace el universo que conocemos.
- El sistema solar se formó hace unos 4.600 Ma a partir de las nubes de materia que rodeaban al sol .
- 1000 Ma, más tarde, -hace 3600 Ma-.  aparecen  los primer seres vivos del planeta; las células procariotas. Células unicelulares y sin núcleo, con funciones muy concretas, que
serán las encargadas de crear un medio ambiente y un mundo con oxígeno y atmósfera capaz de recibir seres vivos más complejos.
- Hacen falta otros 2000 Ma de años para que aparezcan las primeras células   pluricelulares ya más sofisticadas que tendrán núcleo, membranas que la protejan, ADN Nuclear y Mitocondrial que se encarguen de su multiplicación y con capacidad para unirse a otras células y formar animales complejos y multicelulares.
-Otros 1000 Ma años harán falta para que aparezcan los primeros organismos "blandos", sin caparazón cuyas células ya están especializadas y trabajando todas bajo un centro de ordenamiento común que las convierte en seres vivos aptos para nacer, crecer y reproducirse de manera regulada.
- Los últimos 600 Ma son los que necesitó la tierra para que se desarrollasen las especies que llevarían finalmente a la aparición del Homo Sapiens. Para que ello fuera posible la tierra tuvo que sufrir tres o cuatro grandes extinciones masivas, que hicieron desaparecer buena parte de su población animal y vegetal, con el fin de dejar espacio a nuevas especies. Por ejemplo sin la catástrofe de hace 65 Ma que causó la desaparición de los dinosaurios difícilmente hubiese sido posible la expansión de los mamíferos.
- Pero no será hasta los últimos 25 Ma, cuando aparecen los pequeños mamíferos de los que  irán evolucionando las especies arbóreas dotadas de pies y manos. los ancestros de los primates, y tienen que ocurrir otros procesos complejos, como la escisión de África en la depresión del gran Rift, provocando un cambio cambio climático que convierte los grandes bosque en sabana, para que esos simios salgan de la selva, bajen de los árboles y se inicien los cambios necesarios para que empiecen a caminar erguidos 
- solo hace unos 6/7 Ma que nuestros ancestros y los de los grandes simios actuales eran los mismos.
 - Para que aparezca el Homo Sapiens, cientos de especies de homínidos fracasan en su evolución o más bien no sufren los cambios necesarios para que ello ocurra, por lo que Homo no es como un árbol, cuya evolución viene de un tronco, sino que es el resultado de múltiples fracasos evolutivos y cruzamientos entre especies coetáneas de las que al final solo quedan las razas que actualmente pueblan la tierra.
- a partir del momento de caminar erguidos diversas especies de australopithecus evolucionan y una de ellas llega a Homo habilis, que no es más que un mono con capacidad de fabricar herramientas que le permite aumentar su capacidad craneal debido a su mejor alimentación se transforma en Homo erectus, que es el punto crucial de nuestra evolución. Este debe ser el "eslabón pedido" y es cuando aparece el Alma Humana en el Hombre. 


Estos son los tres grandes saltos del desarrollo humano. El australopithecus,  El Homo erectus"  y el Homo Sapiens. 


El australopithecus, "nuestra abuela Lucy", que existió hace unos 3.5 Ma con una capacidad craneal de 500 cm3. El homo erectus que con un cerebro de de 1000 cm3 le da la capacidad de razonar y prever, por lo que hace casi 2 Ma, le permite emigrar desde África y ocupar toda Eurasia. De esta rama humana descienden varias razas de hombres que todas son eliminadas, absorbidas o mestizadas por homo sapiens, que queda como raza hegemónica, aunque, nuevamente mestizada, con las razas descendientes de las evolucionadas del homo erectus, que ocupaban los espacios de Eurasia desde hacía mas de 1.5 Ma. En el único lugar que quedaban "homo sapiens puros" era en el continente africano y el ancestro común con las razas euro asiáticas es el homo erectus. Para los creacionistas el alma la inculca Dios, para mi, es el simple desarrollo neuronal específico que acumula un gran crecimiento de las circunvoluciones del cerebro desarrollando las áreas cerebrales capaces del pensamiento racional, simbólico y abstracto . 

La creencia, del mundo religioso, en el Alma Inmortal que Dios nos infunde al nacer se encuentra ya ante otros dos grandes interrogantes que tendrá que dilucidar.

 - El descubrimiento de nuevos planetas con vida,

Este es el planeta GJ 1132b, que gira alrededor de la estrella enana roja, GJ 1132, en la Constelación de Vera Sur a una distancia de la tierra de 39 años luz. Los astrónomos han detectado, por vez primera una atmósfera que "podría ser parecida" a la de la tierra. Articulo publicado en Mystery Planet el 6 de Abril de 2017.



Aunque desde hace mucho tiempo se creía que existiendo un número incontable de estrellas parecidas a la nuestra debían existir en ellas planetas con desarrollos similares a nuestro sistema solar. Defendiendo esa idea juzgaron, sentenciaron y quemaron a Giordano Bruno el 17 de Febrero de 1600 por: “hereje impenitente, pertinaz y obstinado”.
Sin embargo la ciencia ha tardo IV Siglos en tener las evidencias físicas de esos sistemas planetarios y de acuerdo con los avances de la tecnología se irán descubriendo los tipos de atmósfera, la posibilidad de existencia de agua y oxígeno y por tanto la posibilidad de vida, en estadios más o menos avanzados.


Mapa de la NASA de una parte de la Vía Láctea
Hasta llegar al siglo XXI no se pueden detectar los exoplanetas, en cambio con los nuevos telescopios y los conocimientos astro-físicos, permiten que cada año aparezcan unos cuantos planetas nuevos. Observad que todos los exoplanetas encontrados están en una linea recta hacia un punto central de nuestra galaxia. Para mi lo único que significa eso es que nuestra tecnología actual, sólo permite verlos en esa dirección pero que esos puntos blancos estarán, con la misma cadencia, en todas las galaxias y hacia todos las direcciones, lo que significa, sin lugar a dudas, que hay miles de millones de "tierras" parecidas a la nuestra y que en buena parte de ellas se ha desarrollado la vida, ya que "ESE ES el proceso natural". Pasar de este punto ya es mucho especular.
Por lo que si en algunos de los miles de millones de planetas surgiese vida inteligente, el mito del Edén, el destierro de Adán y Eva por querer "saber demasiado" y el envío del "hijo de Dios" para redimir a la Humanidad, podría complicar un poco el aumento de la Santísima Trinidad con el envío de miles de Redentores.

 - Los avances en Inteligencia Artificial son imparables  y le plantearán a  la Humanidad una serie de problemas  de carácter moral y ético como los ya planteados con el aborto y la eutanasia.

"2001 Una odisea en el Espacio" fue para mi una película impactante, pues no sólo planteaba la idea Dios desde un punto de vista radicalmente distinto sino que aparece en ella el primer ordenador que poseía una capacidad de razonamiento y discernimiento  que le lleva a cometer el asesinato de varios miembros de la tripulación, porque "Hal pensaba" que le iban a impedir el cumplimiento de su misión.  
He leído de Asimov, hasta su partida de nacimiento, y en Yo robot "cito de memoria de más de treinta años" creo que el primer  "Mandamiento de la Ley de la AI" robótica era que jamás un robot podía ir contra la vida de un ser humano. Y seguramente así estaría programada Hal 9000, pero éste, además, también tenía la capacidad de discernimiento y toma de decisiones. Si a esto le añadimos los sentimientos y el pensamiento simbólico y abstracto, sencillamente nos encontramos ante "un robot con Alma"
No sé si llegaré a ver el planteamiento de este dilema en la Iglesia Católica, pero como en el resto de decisiones trascendentales, ni mi tataranieto llegará a conocer la respuesta. 


miércoles, 3 de junio de 2015

LA ERMITA IV: ANÉCDOTAS. HISTORIA DEL ASOCIACIONISMO EN ISLA MAYOR (6)



LA ERMITA IV: ANÉCDOTAS.  

 HISTORIA DEL ASOCIACIONISMO EN ISLA MAYOR (6) 


Cuando entré como presidente en La Sociedad Cooperativa "La Ermita" no tenía ni la más minima idea del tiempo que iba a estar en ese cargo. Ni siquiera me había planteado el tema. Era mi primer cargo asociativo y tenía claro que había sido elegido: no por ser el adecuado, sino por ser el que "estaba a mano" 

Me considero un "creador de nuevas ideas" y una vez logrado mi objetivo mi interés por ese tema o trabajo desaparece. Y una vez abandonado, cuando salgo por la puerta dejo dentro todo cuanto aquello pudo haber supuesto para mi. Nunca sentí nostalgia por ninguno de mis cargos, sin embargo, antes de dejar la cooperativa ya notaba el fallo, -por primera y única vez en la vida-, de no haber llevado un diario para, algún día, poder escribir un libro sobre la historia de esta lucha fraticida, injustificada y estéril, y profundizar en la "peculiar" idiosincrasia de nuestra gente. 

Los hombres y mujeres de Las Marismas, somos de un barro especial y bastante complicados de encasillar. Entre todos los miles de libros que he leído sólo recuerdo haberme sentido identificado con los personajes marismeños que descarna James A. Michener, en su libro, La Bahía de Chesapeake, cuando lo lei hace 35 ó 40 años. Me hubiese gustado releerlo ahora, pero se lo presté a alguién.  Otro ejemplo de nuestra "especial" condición me lo recuerda las palabras de Angel Cavanagh, nuestro jefe en Paraguay. Cuando ya estábamos algunos meses por el Chaco, en nuestro proyecto arrocero, me comentó: -Pepe, que amigos más extraños te has traído contigo. Inmediatamente le respondí: - Cómo esperas que sean corrientes unas personas que dejan su pueblo, su familia y sus costumbres para venir al centro de esta selva a hacer para ti un proyecto de arroz. Si fueran normales y corrientes estarían en su casa con su familia. Pues esa es nuestra gente de Las Marismas, los aventureros que dejaron una vida conocida para integrarse en un proyecto de transformación en medio de la nada y con los redaños suficientes para enfrentarse a cualquier adversidad. Ellos, sus hijos y ahora sus nietos son los que han dejado este legado; ejemplo de la conversión de una árida marisma en un vergel. Somos gente difícil de manipular y de conformar solo con palabras. Hemos heredado la vocación aventurera, la tenacidad en la lucha, la constancia en el trabajo y si no hemos desarrollado más este pueblo de Isla Mayor no es por falta de capacidad empresarial sino por la nefasta circunstancia de estar aislados. Somos el apéndice de Europa; el final de un camino. Entre nosotros y África, LA NADA, o sea el Parque Nacional de Doñana. La espada de UN Damocles que hace tiempo sueña con cortar el cordón umbilical en las estribaciones de Colinas y enviar a todos nuestros descendientes a las cafeterías de la costa o a las fábricas alemanas.

Algunas anécdotas desagradables que me obligaron a tomar decisiones drásticas.

La lucha por un matro cuadrado de tierra o por u metro cúbico de agua.

Parcelación  de "La Ermita"

Parcelación de "Cantarita"

Cuando se realizaron las primeras divisiones para delimitar las distintas parcelas de "La Ermita"- "Cantarita" se colocaban los hitos donde tenían que realizarse los distintos almorrones medianeros de las parcelas. Entre todas ellas, había una parcela que, al parecer, se había cambiado por la grava, que teníamos que utilizar tanto para las obras como para engravar los caminos y que no había sido ocupada y sembrada. Cuando se revendió a un agricultor para sembrarla se revisó su superficie y el perito detectó que le faltan algunas áreas de terreno. Para localizar el fallo midió las dos parcelas colindantes y en una de ellas había un exceso de cabida igual a la superficie que a ésta le faltaba. No se cómo se realizaron esas divisiones, a nivel campo, por lo que no podía sospechar de ninguna manipulación consciente pero el fallo era tan evidente que bastaba con correr el almorrón lindero los metros suficientes para que cada parcela tuviera la superficie que cada uno había comprado y que estaba pagando. Tras comunicarle a los implicados el acuerdo del Consejo Rector, de rectificar el error, di la orden de poner la linde en su justo lugar. Sin embargo el agricultor que pensaba que le habíamos quitado la tierra (le concedo el beneficio de la duda) demandó judicialmente a la cooperativa para recuperar el terreno. El abogado, del demandante, al que poco le importaba el tema, más allá su propia minuta, llevó a juicio a la Cooperativa y ganó por un pequeño matiz que nunca más se me olvidará. El Juez nos obligó a devolverle el terreno porque él tenía "la posesión" y ahora había que iniciar otro juicio por la "propiedad". Menos mal que mi abogada no me permitió ir a hablar con "Su Señoría" porque, aquella charla, podía haber terminado con algo más que una amonestación. No entendía, por más que me lo explicaran, que un tema tan claro y evidente nos diera tanta lata. Primero por la cabezonería del agricultor, que no tiene un pelo de tonto, pero que no admitía la evidencia de las mediciones y las superficies que tenía cada parcela y la que debería de tener, según los contratos de compra y la superficie que cada uno estaba pagando. Segundo no aprobaba que un abogado, que sí conoce la diferencia entre Posesión y Propiedad metiera, al agricultor demandante en un gasto doble, pues el primer pleito lo iban a ganar pero el segundo, estaba bastante claro que lo iban a perder. Tercero la "aparente ineficacia" del Juez para resolver de una vez algo que todos sabíamos que tenía que ser así o, en caso contrario, se cometería una grave injusticia. Allí empecé a ver la justicia como algo más amarrado a la burocracia que a la verdadera justicia. Pero también entendí las limitaciones de los Jueces a la hora de tomar decisiones que no les agradaban, pero que aplicar "la justicia" sin ajustarse a Derecho, podía ser perjudicial para la misma, porque la legalidad pasaría por encima de esa "justicia visceral". Pues se tuvo que ir al Juicio por la Propiedad, que ganó el demandante que le faltaba terreno, que estaba en la parcela de al lado, pero el agricultor demandado no se cría lo que le estábamos demostrando y desde luego no tengo ni idea de las "milongas" que le contaría su abogado, cuando aquella irrelevante disputa se debía de haber arreglado a las buenas y en el seno de la Cooperativa.

Pero no penséis que esas disputas eran de esa época y específicas de nuestra gente. Ya en los códices de Hammurabi deben tener recogidas muchas disputas por la tierra y por el agua. En España, los enfrentamientos por robo de agua, están documentados desde hace más de mil años en las Memorias del Tribunal de la Aguas de Valencia. Estas disputas territoriales o de distribución de agua han sido la causa de muchas peleas y asesinatos. Todavía, en la actualidad, algunas lindes se mueven "solas" con el paso de los años. Para evitar conflictos, siempre he sido partidario de colocar unos hitos divisorios, de hormigón armado y bien clavados en la tierra, de forma que no existan sospechas de traslado, pues éste es un problema innato en algunos agricultores, por suerte cada día es más inusual.

También el tema del agua es un asunto “visceral” que parece empujar a algunos agricultores a cometer actos malévolos que, bien mirados, son pura y llanamente, robos descarados. 

Las dos primeras válvulas de la acequia nº 6, donde se "paraban casualmente" trozos de maderas semiflotantes.

La primera parcela que compró mi padre, al llegar a Las Marismas, tenía la ventaja de ser la primera válvula que tomaba agua de una de las acequias secundarias, la nº 6. A continuación de la nuestra, había una docena de válvulas. Pues durante muchísimos años hemos tenido que mirar cada mañana para ver si se había parado algún objeto semi-flotante en la abertura, evitando la entrada de agua. Otras veces la paleta de regulación de entrada “se caía sola” evitando totalmente la entrada de agua con lo que el resto se repartía el agua que nos pertenecía a nosotros. También la de vecino de enfrente, que tenía la toma a la misma altura, sufría el mismo tipo de accidentes. No era ni siquiera denunciable, ya que bien podía ser una casualidad, pero era prácticamente imposible que la casualidad se repitiera tantas veces, de forma continua y especialmente en los momentos que más necesario era mantener un caudal suficiente para controlar la salinidad.

La iniquidad y la falta de solidaridad, en los momentos difíciles, son defectos humanos que afloran bastante cuando el agricultor ve peligrar su cosecha. Dios me libre de meter a todos en el mismo saco, pero aunque; “no creo en las meigas, mais haberlas, haylas”. Tanto es así que en las Comunidades de Regantes existe un órgano interno, El Jurado de Riegos, que se encarga de vigilar el cumplimiento de las normas establecidas y de castigar, generalmente con una sanción económica, la multitud de disputas que se generan cada año en las comunidades (me atrevería a decir de casi todo el mundo).

Pues si en situaciones normales y con agua buena a los Jurados de Riego nunca les faltaba el trabajo, cuando el agua escaseaba el problema se agravaba. Recuerdo los años en que los dirigentes de la Comunidad de Mínima decidieron no reparar las bombas al final de cada campaña, como era habitual, sino solamente arreglarlas cuando se averiaran. Pues uno de esos años, se averiaron dos o tres a la vez y el agua a repartir se tuvo que rebajar a la mitad. Por lo menos en mi parcela de Veta la Mora, esa escasez de caudal, causó una merma en la cosecha de dos mil kilos por ha. A la incompetencia del mísero Sindicato de Riegos, que quería ahorrarse unas pesetas, provocando con su miopía la escasez de agua, se le unía la indudable mala gestión en el reparto, competencia del perito de esa Comunidad. Yo, que en aquel tiempo estaba en todos sitios, menos donde debía estar, cuando observé que mi parcela llevaba un mes sin desaguar, y como consecuencia de ello la parte más alejada de la entrada de agua se estaba salinizando, mi enfrentamiento con el técnico responsable de la distribución fue bastante duro, especialmente porque no creía en su objetividad y buen hacer, ya que otras parcelas, incluidas las mías de otro lugar y de la misma comunidad, si desaguaban.

Para facilitar la comprensión de este proceso de salinización solamente tenéis que pensar en el funcionamiento de las salinas. En esas balsas introducen agua salada y la evaporación va produciendo la concentración de sales hasta que una vez sin agua pueden extraer la sal pura. Pues el agua que entra en nuestras tablas de arroz siempre lleva un poco de sal, -y algunas veces hasta dos y tres grs/litro-. Si el agua que entra, en lugar de pasar a través de la parcela y salir por el otro extremo, se queda en su interior, -ya que la que entra solo repone la evaporación-, en la parte donde entra el agua “fresca” la salinidad será la misma del canal de riego, pero en cuanto te vas alejando de la entrada el nivel de salinidad va aumentando paulatinamente hasta convertirse en un veneno mortal para la planta.


Cuando eso ocurre “por fuerzas mayores” e irremediables es muy duro, pero si es el resultado de una mala gestión sientes una sensación de impotencia, al ver enfermar lentamente tu parcela por la falta de agua y su mala calidad. En la Comunidad de La Ermita esa sensación de impotencia que nos causaba ver morirse la plantación por causa del agua salada, provocada por “la mala baba” de algunos empecinados era mucho más indignante que cuando era provocada por causas externas e incontrolables. Ya de partida y sin que hubiesen existido impedimentos externos y mal intencionados, regábamos con una salinidad medio gramo superior a otras comunidades que tomaban el agua directamente del río. Los agricultores sabemos que en esos casos, en los que el agua ya entra salada, nuestra única defensa en darle la máxima circulación posible a fin de que la evaporación no aumente la concentración de la sal. El estrés sufrido por los comuneros de La Ermita, los primeros años de riego, lo volcaban sobre los hombros de Rafael Ángel Grau, mi querido amigo y técnico responsable de la infraestructura y de la distribución del agua. 

Rafael Angel Grau, dando el bibi a su hijo pequeño (creo) Rafael, hoy ya licenciado y trabajando en EEUU.
Pero él tenía una virtud que en aquellos momentos se convertía en su problema. Cuando alguien le pedía algo más de agua para llenar o para solucionar un problema puntual intentaba resolverlo por todos los medios, pero si el demandante pedía algún beneficio en detrimento de los demás era totalmente inflexible. Esta estricta equidad le acarreó muchos enemigos, ya que los problemas eran graves y las soluciones muy limitadas, por lo que se fue formando un grupo para removerlo de su puesto y suplantarlo por otro, me imagino que más moldeable. No los pude convencer de que Rafael Ángel era un hombre de una ética intachable y que difícilmente encontraríamos otro mejor, al margen de que yo no estaba dispuesto a prescindir de una persona de plena confianza y rectitud absoluta. Ante la insistente petición del Sindicato de Riegos tuve que convocar una Asamblea General Extraordinaria para elevar a votación el despido de nuestro técnico.

Me parece recordar un ambiente muy tenso. Allí disfrutábamos de algunos lenguaraces que se habían explayado los días anteriores, vertiendo el veneno corrosivo de las “medias verdades”, por lo que no tenía claro cuál iba a ser el resultado de la votación. En cambio para mí, el tema era cristalino. No iba a consentir que lo despidieran por no dejarse avasallar y no querer plegarse a las presiones de algunos así que, sobre la marcha, tomé una decisión de la que me alegraré el resto de mi vida. Puse en marcha el proceso de la votación y no recuerdo si fue secreta, por mi forma de ser, la pediría a mano lazada para terminar antes. Pero añadí un pequeño detalle a su petición de expulsar al Rafael Ángel. Les dije –vais a tener suerte con esta votación pues lleva incluido un regalo: si se despide al perito yo entro en el mismo lote. Aunque es cierto que a mí nunca me importó conservar ninguno de los cargos que he ejercido en mi larga vida sindical o cooperativa y por lo tanto no existía ningún sacrificio por mi parte, el vuelco a la situación fue radical: La moción fue rechazada y nunca más plantearon ninguna objeción a su trabajo.

En aquel mismo momento nombramos una comisión encabezada por los principales detractores para que revisasen con el perito cada una de las válvulas de la cooperativa para comprobar que la dotación correspondía a las hectáreas que regaba. Los vigilantes, encargados de dar a cada regante el agua que le pertenecía, llevan una libreta donde tienen anotados los puntos que deben dar a cada válvula en función de la dotación que le pertenecía. Una de las primeras que fueron a revisar fue la de mi cuñado y la mía. Cómo disfruté ese día cuando me dijeron que tras la nueva modulación del caudal, -después de construir un pequeño canal en el interior de mi parcela para poder efectuar una medición más exacta-, tuvieron que darme más agua, aumentando un punto en mi válvula pues estaba regando con menos dotación de la que me pertenecía.
Qué satisfacciónes te da la vida, cuando por detalles tan nimios, provocados por situaciones tan míseras, muestran la mediocridad e iniquidad de algunos de tus detractores. Pero lo malo de esto es que ese tipo de gente no se cansa, aparte de cultivar y atesorar cuanto pueden, tienen pocos alicientes más en su vida diaria, que vayan más allá de la critica destructiva o, por lo menos, mal  intencionada. 
Me recuerdan la fábula de conejo y el alacrán: Tras negarse el conejo a llevar en su espalda al alacrán para pasar el río, por miedo a su picadura, el alacrán logró convencerlo que le ayudara y no temiese. Mas cuando ya iban por la mitad del cauce el alacrán comentó, -lo siento pero no lo puedo evitar-. Picó al conejo y los dos se ahogaron.

Comunicación del canal de toma de La Ermita con el Brazo de Los Jerónimos.
Esta es la última casa de bombas construida en "la Ermita", tras la ampliación de la alcantarilla bajo el canal del Sur de Minima. Con ella aumenta la calidad y cantidad de agua de que dispone la Ermita y desaparecen aquellos graves problemas que tuvimos desde el inicio, fruto del egoismo, la intransigencia y los intereses creados.

Subasta de la parcela de un socio; agricultor y amigo.   

Como ya os he contado en los capítulos anteriores, la Cooperativa de “La Ermita” quedó reducida a una pequeña parte de la Comunidad de Regantes de "La Ermita-Cantarita" y no era otra cosa que una sociedad de garantía recíproca donde la cooperativa avalaba los créditos de cada cooperativista, respaldados a su vez por la propia parcela del socio. Las tierras de la operación “B” (unas 750 has.) eran las únicas que estaban escrituradas a nombre de La Ermita y los agricultores éramos adjudicatarios de la parcela que nos había tocado en el sorteo general realizado al inicio de la compra. Esta operación de escriturar a nombre de cooperativa fue obligatoria para poder acceder el préstamo de BCA. Más tarde aprobamos en Asamblea General, que la cooperativa avalaría, además, una cantidad complementaria (ya que para pedir los préstamos bancarios, el cooperativista que solamente tenía su parcela en Ermita no disponía del aval de su tierra, al estar escriturada a nombre de la coop.) La cantidad máxima  avalada por hectárea, podría variar según los años, el valor de la ha. y el capital amortizado, pero que en total nunca podía sobrepasar un porcentaje del valor de mercado, de la parcela.  Creo recordar que esa cantidad fue fijada en 500.000 Ptas./ha. y que no se cambió nunca.

Cuando un cooperativista no pagaba el préstamo del BCA, a su vencimiento, o el crédito pedido a nivel particular a los bancos, -avalado por cooperativa-, o los gastos de Agua y mantenimiento de la cooperativa y comunidad, ésta tenía que realizar esos pagos por cuenta del socio. Si ese socio ya había dispuesto del máximo de su capacidad de aval, la cooperativa no podía realizar ninguna operación de ampliación de préstamo para liquidar lo pendiente y tenía que hacerse cargo del pago y reclamárselo al socio. Esto no solía acarrear más complicaciones que las de  intentar y conseguir operaciones de crédito, más o menos apoyadas a título personal, que permitiesen un crédito puente hasta la cosecha, momento en el que el socio podía liquidar su deuda. Pero llegó un caso muy complicado por razones que no debo detallar, por ser innecesarias en este contexto y porque podrían levantar susceptibilidades en su familia, ajena a todo el problema. Solo comentaré el problema moral que me planteaba, -como presidente-, puesto que era un buen amigo. Con este amigo había aprendido a distinguir la música moderna de calidad entre la enorme cantidad de grupos ruidosos que teníamos en el mercado en los ´70 y ´80. Habíamos pasado muy buenos ratos escuchando a  Pink Floyd, con su inolvidable Wish You Were Here. The Temptations, Los Beatles, Tubular Bells de Mike Oldfield, el magnífico Eye in the sky de Alan Parsons Project, o de la cantante todo terreno; Ella Jane Fitzgerald y de tantos otros que harían una larga e innecesaria lista que solo pretende poner de manifiesto que había pasado cientos de horas con este amigo, en su casa, tomando un whisky relajados y aprendiendo de él a discernir entre música moderna y algarabía.

Sin embargo, algún tiempo después se separó de su mujer e hijos, iniciando una nueva vida en la que mezclaba la agricultura con su nuevo negocio de clubs, que no siendo indecoroso, sí conlleva una serie de implicaciones que  pueden crear  confusión mental si uno no sabe discernir el negocio de los efímeros placeres de la vida. Junto con su familia, perdió el control de sus gastos y esto le llevó a incumplir sus compromisos de pago, lo que ocurre a veces en cualquier familia, con cualquier negocio. El problema se agravó al esconder la cabeza como el avestruz. La amistad no podía encubrir los impagados a la Comunidad ni a los bancos, a los que hubo que liquidar sus créditos, y tras algunas reuniones con su “gobernanta”, -pues él nunca acudió a ninguna de nuestras  peticiones para buscar y encontrar un arreglo-, no tuvimos otra solución  que solicitar al juez la autorización para subastar su parcela y con ese dinero liquidar todas sus deudas pagadas por la cooperativa, los intereses generados por los impagados, más los gastos de mora que la cooperativa había liquidado  en su nombre.

Cuando el juez nos autorizó a subastar la parcela, pasé a su despacho y le pregunté qué podía hacer la cooperativa con el dinero que sobrase de la liquidación puesto que pensaba que tenía unos hijos que lo necesitaban y dárselo a él podía ser, incluso, contraproducente. El juez contestó que ese tema era otra causa distinta y que llegado el momento tendríamos que plantear cómo se hacía ese reparto. Hasta aquí llegó mi gestión de este caso, que evidentemente ha sido uno de los peores y más “amargos tragos” de mi vida.

En Junio del 93 presenté mi dimisión irrevocable por problemas personales, -que en aquel momento no podía contar-, ya que me veía obligado a vender mi parcela y todo mi patrimonio para pagar las deudas que me había generado la odisea inmobiliaria que tal vez, en otro momento contaré.

Pero aquí no terminaron los amargos tragos de aquel caso. Pasado algún tiempo recibí una citación del juzgado, como Presidente de la Ermita, imputado por no haber devuelto la cantidad sobrante de la liquidación de la parcela. Mi enfado fue tan enorme que le retiré mi amistad al abogado que presentó la querella y que había sido nuestro abogado personal durante muchos años. Él conocía la historia, mis intenciones de devolver el dinero, preferentemente a los hijos, y las instrucciones que había dejado a la Junta Rectora,- que se encargó de la disolución de la cooperativa, que ya había cumplido con su finalidad de apoyar a los pequeños agricultores que difícilmente hubiesen podido hacer frente a los gravísimos problemas económicos que tuvimos-. El abogado de la parte demandante intentó justificarse ante mí diciendo que no tenía otro remedio que empezar por el Presidente que había cuando se inició el proceso de expropiación y que tenía que acudir. Él sabía de sobra que yo iba a ser su “testigo de descargo” pero a mi me había implicado en un caso en el que ya no tenía nada que decir. Entonces fui a ver a los responsables de la coop. y les advertí que habían “metido la pata” y que la tierra no era de La Ermita, aunque estuviese escriturada a su nombre, y por lo tanto el dinero sobrante no lo podían emplear en gastos generales de la coop. sino que tenían que devolverlo a su dueño. Me imagino que llegaron a un arreglo pues ya no me molestaron más por ese tema. Ni sé si ese dinero fue a parar a las manos apropiadas ni, francamente, ése era ya mi problema.
Moraleja: En mi pueblo, el más tonto, en sus ratos libres, construye relojes de precisión.

El episodio del cierre del canal de riego. Consecuencia de la rebelión de los pequeños agricultores a aceptar el recorte de la superficie de siembra.


Después de la campaña de 1983, que fue el primer año que Las Marismas no regaron por falta de agua en los embalses de regulación General, se repiten los graves problemas en el ´87 y ´88 que se riega toda la superficie pero salvamos parte de la cosecha por las lluvias de primeros de otoño.

La nefasta Política Hidráulica llevada a cabo por la Junta de Andalucía, con el beneplácito de la CHG, del IRYDA y de los bedeles que también creo repartían concesiones (si eran del partido) nos iban a llevar al límite de nuestras posibilidades de subsistencia. La problemática del ´82 y del ´83 me había llevado a realizar un trabajo sobre la problemática de los riegos en la Cuenca del Guadalquivir y su posible solución, mediante la construcción del Lago Tarssis. En el estudio dejaba patente que la Cuenca, en esas fechas, tenía ya un déficit de 500 Hm3. No solo no me hicieron ningún caso en el recorte de nuevas ampliaciones, sino que a primeros de los ´90 ese déficit se elevó a cerca de 1.000 hm3 anuales y es una cifra fácil de demostrar si sumamos el agua que hubiésemos necesitado para regar con normalidad desde el ´89 al ´95. Era cierto que habíamos atravesado una época de sequía severa, pero los cálculos de la regulación hiper-anual no tenían ninguna justificación técnica. Solo podía entenderse desde un punto de vista político-partidista y tomando como referencia de la Política Hidráulica las inapropiadas palabras del Consejero de  Agricultura  Miguel Manaute; que afirmaba que prefería que tres agricultores regaran cada dos años, en lugar de que dos regaran durante los tres. En la Marisma terminamos regando 1/3 de la superficie cada dos o tres años.

Con esa filosofía. –propia de un socialismo-maoísta-, de igualar por debajo,  ruina para todos los agricultores, se llevaron a cabo los planes de Nuevos Regadíos, como el Genil-Cabra y los Planes de Reforma Agraria cuyo pilar fundamental descansaba en la transformación de secano a regadío. Y con esta política (le decía al Consejero) que nos quitaba la camisa a unos para darle una camisa incompleta a otros. Y esta desastrosa e impresentable Política Hidráulica nos llevó a los siguientes desastres agronómicos:
El año ´89 regamos 1/3 de la superficie
El  ´90 y ´91 la totalidad pero con muchos problemas de sal (mala cosecha)
El  ´92 sólo pudimos regar 1/2
El  ´93  0/0
El ´94  1/3, que muchos agricultores rechazaron por la problemática de riego.
El ´95  0/0

Imagen satelital de Julio del ´95. Las parcelas verdes del exterior de la Marisma arrocera son las únicas sembradas. Muy pocas de arroz, la mayoria de algodón en la marisma que riega del canal del Bajo Guadalquivir.

Lo que afectaba a la Cuenca General repercutía con virulencia en nuestra Comunidad, por las razones ya explicadas. En la campaña del ´89 tuvimos que tomar otra decisión drástica y contundente y, como Presidente, asumír todas las responsabilidades que pudieran sobrevenir.

Uno de nuestros regantes se ofuscó de tal forma, que se negó a cumplir el acuerdo tomado en la Asamblea General de la Comunidad de regantes de “La Ermita”, de sembrar solo 1/3 de nuestra superficie. Éste nos venía impuesto por la CHG (Confederación Hidrográfica del Guadalquivir) y era de obligado cumplimiento para toda la Cuenca. La Confederación, tras los acuerdos tomados en la Mesa de Sequía, donde se había autorizando 1/3 de la dotación de agua, que le pertenecía a cada regante. Las cantidades totales serían servidas y medidas en la cabecera de los canales principales. En el interior de cada finca el agricultor podía disponer libremente de su dotación de agua y sembrar más superficie tomando él los riesgos de no llegar al final del cultivo. Para la zona arrocera se nos mediría el tercio (más 10 m3 para el tapón salino) en la Presa de Alcalá del Río y se nos limitaba la superficie máxima de siembra al 33% de la que le  pertenece sembrar a cada agricultor o empresa arrocera. En el caso de no cumplir con la orden,  la CHG cumpliría con el estricto mandato de no aumentar el caudal en Alcalá con lo cual, si sembrábamos más de la superficie total autorizada, era seguro que nuestro cultivo no llegaría a término. Al margen de las denuncias por el incumplimiento del Decreto de Sequía, si el sector arrocero no se plegaba a las exigencias de la CHG era imposible llevar la cosecha a buen término, excepto la Comunidad de Puebla del Río, que al estar la primera en la toma del río y la más distante del mar, tenía posibilidades de que alguna tormenta de verano mantuviese el tapón salino por debajo de su casa de bombas.

Por lo tanto, ésta era una decisión inapelable ya que, sencillamente, no teníamos la suficiente reserva de agua en los embalses para poder suministrar las dotaciones mínimas para regar toda la superficie de la Cuenca, ni tampoco para poder dar algún riego de apoyo al sector arrocero en el caso de que la salinidad subiese a niveles mortales en la tomas de agua más cercanas a la desembocadura.
Como representante de la Comunidad de Ermita  y, en esos momentos, ya lo era también de todo sector arrocero, había pedido una y otra vez que no contasen como agua para el arroz, la utilizada para mantener el tapón salino, y argumentado en la CHG que nuestra dotación tenía que ser de 1/3, como a los demás regantes de la Cuenca, más 10 m/seg que se pierden, -en cualquiera de los casos, con más o menos dotación de agua para el riego-, para mantener la salinidad por debajo de las tomas de las bombas finales del río. Otro argumento esgrimido continuamente era que mientras en las tierras con toma directa del canal  del Bajo, con la mitad de agua podían regar la mitad de superficie o lo que quisieran arriesgar los agricultores. En la zona arrocera, la espada de Damocles de la salinidad, nos dejaba en una enorme desigualdad, no solo con los regantes de toda la Cuenca, sino también entre los regantes de la parte superior del estuario y los que tomamos el agua más cerca del mar, por la enormes diferencia de salinidad entre la parte superior y la inferior del tapón salino. Esta discriminación se solventó en parte, al regular de forma alternativa los días que se podía elevar agua de las comunidades arroceras, distinguiendo las bombas de la parte alta del río de las de la parte baja, obligándonos a pararlas por secciones durante dos o tres días a la semana, según que regásemos 1/3  o el 50%. De esta forma cuando paraban todas las bombas de la sección superior, el tapón salino bajaba hasta la altura de las tomas de la sección inferior, consiguiendo con esta medida igualar un poco la gran diferencia de salinidad que existe normalmente. Nuestra Comunidad, “La Ermita-Cantarita”, toma el agua del Canal de los Jerónimos, - casi de las últimas-, y del desagüe de la Comunidad de Mínima. El agua que nos llegaba arrastraba la sal disuelta a su paso por la tierra  de la comunidad de Mínima y a este incremento de salinidad había que sumarle el aumento producido por la evaporación; el agua resultante, ya había sufrido un aumento de salinidad directamente proporcional a la salinidad de la toma inicial en el Guadalquivir.

Este es el punto donde nuestro canal de toma enlaza con el Brazo de los Jerónimos. Nuestras casas de bombas son los edificios que se ven a lo lejos delante del coche.
A esta situación específica de “La Ermita” estaba la pelea interna del sector arrocero, donde los pequeños agricultores exigían el riego de toda su parcela en detrimento de los grandes agricultores. Ellos consideraban de justicia que los grandes, disponían de más capacidad económica para soportar ese déficit, pues tenían mayores ingresos en los años normales.

El tema de una “justa distribución de las superficies a sembrar” fue un dilema que me llevó muchísimas horas de reflexión hasta llegar al convencimiento de que “no existe una forma justa de distribuir la miseria”.
Mientras que en la cooperativa de “la Ermita” logré convencer a los grandes regantes de Cantarita que cediesen su superficie de riego por una pequeña cantidad de arrendamiento y de esa forma ceder su caudal de agua, para que los pequeños pudiesen sembrarlo todo, y así lo hicimos. En el resto de la Zona arrocera no tenía autoridad moral para quitar a unos y darle a otros, ni tampoco legalidad jurídica, ya que la distribución de las superficies nos venía impuesta desde arriba, de acuerdo con nuestro Derecho Constitucional.. Pero, al margen de que tomar decisiones unilaterales no era jurídicamente aceptable, tampoco yo veía la forma de distribuir justamente los derechos de aumentar las superficies de unos agricultores en detrimento de otros. En realidad era imposible decidir, -con equidad y justicia, a quién le hacía más falta, económicamente hablando-, ya que el pequeño agricultor, de 5 a 10 has, no vivía, ni puede vivir hoy  del cultivo de arroz de su pequeña parcela y, por lo tanto, tenía otro ingreso del que dependía el sustento de la familia. Los grandes agricultores, -al margen de que tuviesen la sensibilidad social de ceder su agua a los pequeños (como fue en el caso de La Ermita) tenía que ser por voluntad propia, puesto que legalmente tenían y tienen todo el Derecho a disponer de su agua y también, debíamos tener en cuenta,  su responsabilidad moral de mantener a los trabajadores fijos que tienen empleados en el mantenimiento de la infraestructura de riego y maquinaria, que tanto para los grandes agricultores como para las pequeñas y medianas empresas arroceras, consistía en un capítulo de gastos, proporcionalmente, importante. Tenía la seguridad que quines más iban a sufrir  eran los medianos agricultores, -entre 10 y50 has-, que vivían exclusivamente del cultivo del arroz y que por regla general compartían una sola explotación entre varias familias: hermanos o varias generaciones. Pero defender esa postura era políticamente inviable ya que parecería que estaba defendiendo mi situación particular y la de la mayoría de los afiliados a Jóvenes Agricultores. Así que nuevamente opté por defender la solución salomónica, es decir, defender que cada uno de nosotros regase el 33% de su superficie que, siendo una mala solución, era la menos mala y jurídicamente hablando, la única posible. Las demás opciones se limitaban a defender intereses particulares de un sector, más débil desde el punto de vista de propiedad agrícola, utilizando como arma la misma demagogia tantas veces usada para realizar proselitismo.

Para facilitar los riegos y poder concentrar las parcelas, autorizamos a los regantes para que pudiesen unirse y sembrar conjuntamente en las parcelas que quisieran, siempre y cuando fuera concentrando todas las superficies en los primeros canales y en las mejores tierras, lo que nos permitió cerrar los últimos canales secundarios de Cantarita.

Pero uno de los socios de nuestra comunidad, cuyo nombre sinceramente no recuerdo, (si lo recordara tampoco lo mencionaría) se empecinó en sembrar toda su superficie sin pagar nada por derechos de siembra, de la superficie que no le pertenecía sembrar. No admitía otra opción que no fuese sembrar toda su parcela y no tuve  otra alternativa razonable, para evitar enfrentamientos, que ordenar la destrucción de diez metros del canal de riego secundario desde el que él tomaba el agua y que después situaran la retroexcavadora encima del corte para evitar que el regante en su desesperación hiciese a palín un pequeño canal por donde pasase agua suficiente para poder regar él solo. Para evitar un problema de enfrentamiento con los vigilantes o un ataque a la máquina, contratamos a un guarda de seguridad, que impusiera respeto a fin de evitar cualquier “locura transitoria”,  hasta que el regante entrase en razón y comprendiese que a nadie le gustaba la medida impuesta por la CHG. Tampoco nos agradó la drástica medida de destrozar un canal de riego, -para evitar el enfrentamiento en la válvula que es fácil de manipular, rompiendo el candado-, y provocando el enfrentamiento con vigilantes y Jurado de Riegos.

La zona arrocera en general y la Ermita, en particular, no podía romper la disciplina de riegos impuesta por la CHG, por ser los últimos regantes de Río. Si se rompe algún día la Unidad de Cuenca, podemos darnos por fastidiados, ya que si cada uno toma el agua del río a su paso, sin obedecer  las decisiones generales, poca agua nos iba a quedar a los últimos en tomar el agua fluyente.

Para comprender, en profundidad, el alcance de esta decisión es conveniente conocer los problemas de riego que tienen las Marismas, nuestra situación geográfica dentro de las mismas y la importancia de la Unidad de Cuenca para nuestra supervivencia. Una completa información sobre todas las connotaciones de la Cuenca del Guadalquivir y la problemática de nuestros riegos,  la ofrezco en estos cuatro capítulos sobre la problemática del riego y de la salinidad en el estuario del Guadalquivir.


La mortandad de patos en Doñana y en Las Marismas del Guadalquivir.


Otro desagradable capítulo con el me tocó lidiar fue la gran mortandad de patos que sufrimos en Las Marismas en el verano del 86.

F.Rafael Molina. Este es el paraíso de los patos cuando están en el arrozal. Agua limpia, comida abundante, sexo a la demanda y prohibido cazarlos. Algunos ecologistas están convencidos que los arroceros tuvieron la culpa de la mortandad por envenenamiento. Pero ninguno de ellos aceptó el reto público que les hice a TODOS a traves de la prensa (ABC de Sevilla) de que yo bebía agua del arroz si ellos bebían de donde yo afirmaba que venía el problema.

He revisado este post sobre la mortandad, -una de tantas que ha sufrido el Parque Nacional de Doñana, hasta que los conservacionistas  han aprendido cómo manejar el agua de los lucios, para evitar el botulismo, y los arroceros hemos aprendido a utilizar los pesticidas correctos, tras ser informados debidamente por la Administración-, y tras su lectura veo que tendría que repetir prácticamente los mismos argumentos del capítulo por lo que os ruego que antes leáis el post, arriba reseñado, y después el resumen que hago a continuación, que no cambia nada, puesto que los hechos son los mismos, aunque hoy ya parece que exista más gente se lo crea. No todos, pues para algunos ecologistas radicales solo el hecho de nacer como hombres, ya es atentar contra la ecología.

Aquel verano la Fundación José María Blanc, -creada en 1982, para la Defensa de la Naturaleza y cuya finalidad es: conservar la naturaleza por medio del estudio e investigación de la fauna y flora silvestre, y el aprovechamiento integral de los recursos naturales, sean agrícolas, forestales, cinegéticos, recreativos y turísticos, con fines de interés general-, había solicitado autorización para mantener agua en un lucio, al final de entre muros, pues había allí unas cuantas parejas de gaviotas pico-finas, -una especie en peligro de extinción-, que estaban en pleno proceso de cría en el momento que normalmente hay que secar los lucios de Doñana para evitar la reaparición del botulismo que es endémico en la zona. Pero estaban esperando una visita muy importante, en cuestión pecuniaria, lo que aconsejaba mantener el agua el tiempo suficiente para que terminasen su desarrollo. Pero aquel fue un año seco y el Guadiamar no aportó ni una gota de agua al final del cauce, donde estaba la “bandada de gaviotas” y el agua estancada empezó con un lógico proceso de eutrofización “pudriendo literalmente esas aguas” y provocó la activación de la bacteria Clostridium botulinum, endémica en todas Las Marismas del Parque, donde no se renuevan las aguas en verano, a pesar que hay unas magníficas instalaciones de bombeo al acuífero 27, (el mayor acuífero de Europa de aguas fósiles) que podrían terminar para siempre con el problema. Pero no; los ecologistas quieren conservan el Parque lo más natural posible. Me parece muy bien: pero si ”la cagan” que no nos culpen a los que sufrimos su constante presencia en nuestro hogar. Hogar que ya estaba allí antes que los salvadores del mundo nos cargasen con la losa de su mantenimiento.

Y con este “introito” -“literario, que no ginecológico, como algunos les hubiese gustado”- nos llegaron dos Land Rover cargados de patos enfermos, con nocturnidad y alevosía, y los repartieron por la zona cercana al origen de la epidemia: Cantarita. Los patos los vimos a los largo de los caminos, enfermos, muy enfermos o muertos. Los primeros se salvaron una buena parte pero la mayoría ya estaban totalmente envenenados por la toxina botulínica y no pudieron salvarse. Pero los guardas del ICONA, los trajeron, quiero creer que con la intención de salvarlos y no de “colgarnos el muerto” (por lo menos uno tengo identificado, por un testigo para mí totalmente fiable). 
Cuando salió en prensa el truculento ataque al Patronato de Doñana, presidido entonces por Alfonso Guerra, ya tuve la certeza que aquellas muertes iban a recaer directamente sobre el sector arrocero. ¡Cómo iba a permitir el todopoderoso Guerra que se le murieran los patos!

El País, 30 de Septiembre de 1986. Titulares: Un insecticida prohibido en las marismas andaluzas causó el desastre de Doñana.
Entre este titular, en primera plana de la mayoría de periódicos españoles y el articulo siguiente,  7 años después, escondido en la sección de ecología de El País y en el resto de periódicos, perdido entre los “rollos interiores” pues ya no era noticia, habían transcurrido casi siete años, durante los cuales esas muertes estaban cargadas en la “cuenta negra” de los arroceros.

ECOLOGÍA
Absueltos los arroceros acusados de la mortandad de patos en Doñana.
Juan Méndez. Sevilla 14 JUL 1993
La Sección Cuarta de la Audiencia de Sevilla ha confirmado la absolución de los 30 arroceros, dos vendedores de productos fitosanitarios y dos funcionarios de la Junta de Andalucía, procesados por un delito ecológico como responsables de la mortandad de más de 30.000 patos en el entorno del parque nacional de Doñana en 1986.La sentencia, que desestima los recursos de apelación de las acusaciones representadas por las asociaciones ecologistas Andalus y CODA, concluye que el producto plaguicida empleado por los arroceros "era inocuo para las aves" y que no ha quedado probado "el riesgo concreto que se corría con su uso" en el tratamiento de los cultivos.

Entre aquellos siete años, “varios terremotos personales” habían sacudido mi apacible vida anterior a los ´80: había pasado de ser un “tranquilo agricultor y feliz padre de familia” a un atareado sindicalista-agrario que intentó y consiguió liderar grandes cambios en el Asociacionismo de Las Marismas y que cuando ese campo se me quedó pequeño e intenté cambiar la fisonomía de mi pueblo me estrellé de bruces contra el muro de la papelera donde se quedó todo mi patrimonio y buena parte de mi estabilidad síquica.

La discusión con Joaquín Verdugo... fin de mi misión en “La Ermita”


Si me permito nombrar al agricultor que utilicé para justificar mi dimisión, es precisamente porque realmente no fue el responsable, solo el detonante; la escusa que aproveché para abandonar uno de los cargos donde más debía justificar mi abandono. Mi relación con la generalidad de los regantes de la Comunidad había sido siempre excelente. Nadie, que yo supiera, había puesto nunca mis cargos en duda y yo por “las buenas no podía decir, me voy que ya estoy cansado”. Sin embargo, hacía un año que quería salirme de todos mis puestos de responsabilidad pues no veía la forma racional de evadir la avalancha que se me venía encima, consecuencia de una nefasta inversión inmobiliaria, -larga de explicar-, en la que me había embarcado, junto con Federico Clar, y de la que ya veía muy claro que no íbamos a poder salir con la elegancia con que habíamos entrado. Tenía muy claro que el terremoto económico que se me venía encima quería atravesarlo solo, sin cobijarme a la sombra de mis cargos institucionales, representativos al más alto nivel en las cooperativas, como “La Ermita” y Veta la Mora o en asociaciones agrarias, como FAS y CNJA.

Tampoco podía explicar mi situación personal, ya  que hubiese provocado la precipitación de la crisis, evitando con ello, que por lo menos mi caída no arrastrara a algunos de los amigos que habían confiado en mi, dándome tiempo para malvender mi patrimonio y liquidar las deudas de los proveedores y esperar que los bancos nos diesen tiempo a que se repusiera el sector y no tuviésemos que liquidar a 1 lo que valía 3 o 4. Pero esta reflexión pertenece al capítulo de 2ª Generación, que tal vez también le llegue el momento de desentrañarlo.

Joaquín era una persona muy seria, formal y cumplidora, con el que no tenía una relación cercana, pero era un hombre que me caía muy bien. Por desgracia ya no está entre nosotros. La nuestra, era la relación normal entre dos regantes que saben respetar sus distancias. Pero como él era algo mayor que yo, un día, junto a la puerta de su casa, me saludó y me dijo que quería comentarme un tema privado. Por supuesto siempre estaba dispuesto a escuchar y a intentar solucionar los problemas que estuviesen en mi mano arreglar.
El año anterior, el ´92, habíamos tenido que reducir la superficie al 50% y si no recuerdo mal, los propietarios grandes de Cantarita, ya no eran tan grandes y su tierra podía producir con normalidad. En el ´89 los convencí con el argumento de que la salinidad de sus tierras les daba pocas garantías de obtener media cosecha, en un año tan problemático como aquel, en el que ni siquiera teníamos garantía de poder terminar la cosecha, especialmente en las tierras nuevas. Pero en el ´93   los propietarios quisieron arriesgarse y además sabían que tenían que regar para conseguir ir rebajando el grado de salinidad de sus tierras y, que yo recuerde, nadie cedió sus derechos de agua y todos sembraron su 50%.

Pues esta medida restrictiva, que afectaba a todos por igual,  limitando al 50% la superficie a sembrar, a Verdugo le pareció un atropello que yo había permitido en beneficio de los grandes agricultores. Después de casi 14 años razonándoles y explicándoles en las Asambleas Generales, en las que intentaba imprimir ciertas dosis didácticas sobre democracia, conocimiento del Nuevo Orden Constitucional y los Derechos de cada persona a su propiedad, tanto material como intelectual, me daba cuenta que no era mucho lo que había conseguido. En aquella situación en la que me encontraba totalmente “roto en mi fuero interno”, viendo cómo mi vida entraba en una espiral de desastres totalmente imparable no era, desde luego,  mi mejor momento para aguantar una “Catilinaria” en defensa de unos intereses particulares, tan discutibles como los que pretendía atropellar en su propio beneficio.

¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?
¿Hasta cuándo esta locura tuya seguirá riéndose de nosotros?
¿Cuándo acabará esta desenfrenada audacia tuya?

Pido perdón por el inciso, que no todos entenderán ni compartirán, pero aunque no sea Cicerón, tengo derecho a cansarme y también a sentirme dolido.

Aquella fue la gota que colmó el vaso de mi aguante emocional y en aquel mismo momento tomé la decisión de presentar mi dimisión irrevocable, que por otra parte tenía los días contados, aunque podía haber aguantado hasta la siguiente Asamblea General pero, por desgracia, cuando pongo la raya soy más cabezota que Pizarro.