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domingo, 1 de junio de 2014

INDICE DEL BLOG: EL MUNDO DE PEPE HERMANO



INDICE BLOG EL MUNDO DE PEPE HERMANO


Con el deseo de facilitar a mis lectores el acceso al spot que deseen localizar sin perderse en el desorden de temas diversos que el estilo de mi blog me impone y que supera mi capacidad de ordenación y de conocimiento informáticos, he optado por realizar un índice temático que está dividido en cinco temas generales:
En el primero narro mis viajes a Sudamérica, China, Egipto, Grecia y Alemania.
El segundo lo destino a contar mis experiencias arroceras en Paraguay, con los primeros viajes donde me ofrecían un proyecto no competitivo, las aventuras alucinantes de mis viajes a través del Chaco y la experiencia de arroz orgánico. Termino con el trabajo más elaborado de todo el blog sobre los derechos de los pueblos originarios, su manipulación y propongo unas medidas que permitan a esos pueblos continuar en su hábitat a cambio de la responsabilidad de cuidar de su entorno y de obligar a los grandes contaminadores de CO2 a pagar con todos los costos que conlleve mantener esas tierras vírgenes.
Historia de la Isla Mayor y las Marismas del Guadalquivir dividido a su vez en tres apartados; El primero trata la formación geológica, los tres grandes fracasos de colonización y el desarrollo del cultivo del arroz liderado por Rafael Beca. (Cuya biografía inicia este tema); En segundo lugar cuento las distintas formas del cultivo, antiguas y modernas, desde la preparación del terreno hasta el almacenamiento; El tercer apartado plantea los grandes problemas de riegos que hemos pasado y que nos quedan que pasar, planteando algunas soluciones vanamente intentadas y la gravedad del dragado de río con la posible solución de la modernización del sector.
En el apartado de recetario de cocinillas presento las distantes comidas, específicas, del sector marismeño cuya receta y acompañamiento es realizada por mi experiencia en el tema arroces y otras comidas típicamente marismeñas, excepto el perol cordobés que si bien no es marismeño ni valenciano tiene mucho que veer con los orígenes del arroz en España.
En el quinto apartado, Misceláneas, irán entrando todos aquellos temas que me preocupan y no entran en las clasificaciones anteriores.


VIAJES: Ordenado por fechas y temas:


Viaje al Perú, cultura Inca: Publicación en Diciembre 2011. Enero y Febrero 2012:


Viaje Brasil, Iguazu, Paraguay, Argentina: Publicación: Febrero, Marzo y Abril 2012  


Viaje a China: Publicación Abril y Mayo 2012


Viaje a Egipto: Publicado en Agosto de 2012


Viaje a Grecia: Publicado en Sepiembre 2012


Viaje a Berlín: Publicado en Noviembre 2012




 

PARAGUAY

Experiencia arrocera en el Chaco.


Biografía de Carlos Casado del Alisal. Responsable la creación de Puerto Casado donde lleve a cabo estas experiencias en la siembras de arroz. Publicado en Julio de 2012

Las aventuras del Chaco Publicado de Mayo y Junio de 2012



Proyecto Pedro Beca- Carlos Casado,S.A. en Puerto Casado. Publicado en julio 2012


Proyecto de arroz ecológico en el Chaco. Casado- españoles. Publicado del 13-02-13 al 2-02-13
el capítulo 5 no existe, repito abajo el 6 de viaje a Puerto Casado:http://pepehermano.blogspot.com.es/2012/03/el-chaco-paraguayo-6-puerto-casado.html


El derecho de los pueblos originarios sobre su hábitat. Publicado en Marzo Abril y Mayo de 2014



HISTORIA DE ISLA MAYOR Y LAS MARISMAS DEL GUADALQUIVIR


Breve biografía de la persona que llevo a cabo la transformación.
Publicada en Julio de 2012


Formación geológica, primeros intentos de colonización y logros de Rafael Beca.
Publicados los tres capítulos en Marzo y Abril de 2013

Las formas de cultivo antiguas y los sistemas modernos. La preparación del terreno, la siembra, el cultivo, recolección y almacenamiento: antiguo y moderno.
Publicados los tres capítulos en Mayo de 2013

El dragado del río, los problemas de salinidad y las propuestas de soluciones: antes y ahora.
Publicados en Junio, Julio y Agosto de 2013
http://pepehermano.blogspot.com.es/2013_08_01_archive.html

Mortandad de patos en Doñana y en Las Marismas del Guadalquivir. 
http://pepehermano.blogspot.com.es/2012/08/el-arroz-y-el-medio-ambiente.html

Historia del Asociacionismo en Isla Mayor
http://pepehermano.blogspot.com.es/2015/03/la-ermita-1979-1982-historia-del.html
http://pepehermano.blogspot.com.es/2015/04/la-ermita-iii-1982-1993-historia-del.html

RECETARIO DEL COCINILLA 


La Paella. Historia, variedades de arroz y receta. Paso a paso para elaborar una buena paella.
Publicada en Octubre de 2013.
El arroz a banda, la paella negra, la paella de mariscos. Todo paso a paso.
Publicado en Noviembre de 2013
http://pepehermano.blogspot.com.es/2013/11/recetario-cocinillas-ii-arroz-banda.html


La fideuá, seguida paso a paso. Publicada en Noviembre de 2013

Arroz Con pato a la marismeña y también al estilo de la Albufera. Paso a paso
Publicado en Noviembre de 2013.

El “allipebre” de anguila, el “suquet” y la historia de la reproducción de anguilas y angulas.
Publicado en Noviembre de 2013

Arros en fesols y nab”: Arroz con judías y nabicol. Con detalles para convertirlos en una comida baja en colesterol “malo”. Publicado en Diciembre de 2013.

El perol cordobés. Su historia, comparada con la paella y elaboración paso a paso.
Publicado en Diciembre de 2013.

El albur marismeño al horno. Análisis de su calidad especial. Publicado en Enero de 2015.

Arroces caldosos con pescados y con marisco. Tipos de arroz de preferente uso.
Publicado en Febrero de 2015.






MISCELANEAS

Primer spot del blog: El hambre en el mundo. Publicado en Noviembre de 2011

Historia de la Monja-Alferez. Trabajo de José Hermano hijo presentado para obtener el premio del viaje a la Ruta Quetzal. Publicado en Enero de 2012.

Los ríos más largos del mundo y algunas curiosidades percibidas en mi visita a los 4 ríos que se han estado disputando la primacía durante años. Publicado en enero de 2012.

La dignidad.  Publicada en Febrero de 2013







martes, 11 de febrero de 2014

RECETARIO COCINILLAS (IX) ARROCES CALDOSOS. Chocos y almejas


Arroces caldosos. 

Ya hemos subido varias formas de cocinar los arroces caldosos que podemos ver en los post de:
arroz con alubias y nabicol,
arroz con pato a la marismeña
arroz del señoret,   paella de mariscos
La entrada de arroz del señoret y paella de mariscos van juntas por estar en el mismo post y cocinados como arroces secos en paella, pero los mismos ingredientes y preparación sirven para hacer un caldoso (que a mi me gusta más) y basta con cambiar el utensilio, de paellera a perol, y el volumen de agua de 2 y 1/4 ó 2 y 1/2 a 4 ó 5 según lo queramos meloso o caldoso. 
Estos cuatro tipos de arroces que ya hemos explicado y que es conveniente releer para recordar algunos trucos sobre la formas de escoger variedades o Marcas, más oportunas en cada guiso.  Si se debe sofreír o no, el arroz, según el tipo que tengamos a mano, o si debemos utilizar alguna Marca especial que nos dé un mayor margen de seguridad. De todas formas en cada una de las nuevas recetas encontraréis detalles suficientes para no tener que re-leer todo.
Tanto el arroz con alubias y nabicol a la marismeña (receta baja en colesterol) como el de pato los podéis hacer melosos o caldosos, según vuestra preferencia. Sin embargo el arroz del señoret y la paella de mariscos, -en el post enunciado-, están elaboradas en paellera y como arroz seco. Bastará con que cambiemos el utensilio de cocción y pongamos más agua para obtener un arroz caldoso o meloso.
Recordemos, para arroz seco: 2 y 1/4 volúmenes de agua por 1 de arroz. (sin embargo si el arroz estuviera hecho para mi hijo y para mi pondría 2 y 1/2 de volúmenes de agua ya que a nosotros dos nos gusta el arroz  "en el punto de cocción que predomina en Levante" pero a mis hijas le parecería pasado.
En los arroces secos es muy importante la proporción de agua y la regulación del fuego para que quede en el punto deseado y conseguir que tenga "socarrat" (arroz tostado/frito) del fondo de la paellera, que no quemado, ya que trasmitiría su mal sabor toda la paella. Sin embargo en los caldosos lo verdaderamente importante para el estado de cocción deseado es el tiempo que se mantenga el hervor, al margen de la cantidad de agua que tenga y contando con un fuego medio que mantenga la ebullición pero que no nos queme el fondo, que es lo que ocurrirá si lo mantenemos más fuerte de lo necesario para que hierva.
Arroz meloso: 4 volúmenes de agua por 1 de arroz (reservar un cazo para los que quieran caldo)
Caldoso: 5 volúmenes de agua y también reservar un poco de caldo para posibles solicitudes o eventualidades. Hay que tener en cuenta que cuanto menos agua utilicemos, el caldo será más concentrado y por lo tanto debe de estar más sabroso. 

Arroz caldoso con almejas y choco para 7 comensales:

Este es un arroz caldoso que ya hace muchos años yo disfruto de la cocina de mi esposa. Es muy sencillo de elaborar, barato y para mi resulta un plato muy apetecible. Sin embargo, cualquiera que tenga niños o jóvenes en casa sabrá de la dificultad de establecer diariamente, como primer plato, -muchas veces único-, un buen plato de "cuchareo" como diría mi hijo Pepe. Asi que cuando hace arroz caldoso, o seco, o garbanzos o lentejas siempre hay un 30/40% de protestas y si es una fabada, ¡qué delicia!, el porcentaje de rechazo aumenta. Así que este arroz caldoso con almejas tengo que reivindicarlo para poder comerlo. Los chocos son tan importantes que acompañan a una mayoría de arroces caldosos de pescado o marisco. Sin embargo, no aportan el sabor principal, aunque puede hacerse tranquilamente un arroz con choco o calamar, o un guiso de papas con calamares de potera, que es " para quitarse el sombrero".


Ingredientes

Ingredientes:

1/2 kg de choco.
1/2 kg de almejas
1/2 kg de arroz redondo
2 pimientos de freir
1 tomate mediano
1/2 cabeza de ajos
1 cebolla (opcional)
1/2 vaso de vino blanco
1/2 vaso de Aceite de Oliva Virgen Extra "Cortijos de Andalucía"
Sal y colorante.

Elaboración:

Previamente, ponemos  las almejas en un tarro con agua salada para que suelten la arena, preferiblemente que estén al sol. Limpiamos y cortamos el choco. Pelamos y troceamos los ajos. Lavamos los pimientos, limpiamos las semillas y los troceamos a la juliana. Lavamos, pelamos y cortamos el tomate, maduro, y troceamos.

Sofrito de la verdura

Colocamos la olla al fuego, preferentemente que tenga un fondo grueso, que distribuya el calor por todo el fondo y los laterales, ponemos un poco de aceite y sal, y sofreimos los pimientos y los ajos. Al poco rato, cuando empiecen a dorar los ajos, añadiremos el tomate que sofreiremos hasta que pierda el caldo. Sacaremos toda la verdura para triturarla y reservarla hasta que tengamos realizado el sofrito de los chocos.


Sofrito del choco.


Una vez apartadas las verduras pondremos el aceite que nos quedaba en el medio vasito otra pizca de sal , pondremos los chocos y sofreiremos un poco, más o menos hasta que veamos que empiezan a saltar salpicaduras provocadas por el agua interna del choco. Añadiremos el medio vaso de vino blanco, para que colabore en su reblandecimiento.

Junto al choco, ya sofrito y con el vino semi-evaporado, tenemos las verduras trituradas para añadir a continuación.

Llegados al punto de cocción del choco añadimos las verduras trituradas y las almejas. Entonces le añadiremos el caldo que estará en función de unos cuatro o cinco volúmenes de agua por cada uno de arroz. Hay que tener en cuenta que las verduras aportan una gran cantidad de agua, que se aprecia al estar trituradas, es más, podemos añadirle un poco en el proceso de trituración para facilitar el mismo. En este caso yo añadí cuatro volúmenes de agua y medio al triturar y una vez que había hervido unos cinco minutos reservamos media cazuelita de caldo para posibles fallos  o para algunos segundos platos que quieran caldosos.
Llegó el momento de añadir el arroz, que será un redondo perlado cualquiera, aunque a los "primerizos" les aconsejo utilizar la Marca "sabroz" por su capicidad de absorber bien los sabores y no pasarse, además de tardar un poco más en beberse el caldo sobrante después de servir el primer plato. Los más exigentes podrán utilizar el "bomba o el albufera" ,-dos variedades especiales y de muy similares características-, que terminarán de un tamaño mucho más largo al finalizar la cocción que en crudo. Esta dos variedades son las únicas que en lugar de abrirse el grano,  por la mitad de forma longitudinal, "cuando se cuecen demasiado", éstas se van alargando de forma que parece que fueran añadiendo anillos en toda la  longitud del grano terminando el doble de largo que cuando estaba crudo.
Mi admirado amigo Ramon Carreres Ortells, Director del departamento de arroz del IVIA es la persona que más sabe de arroz, de cuantas yo conozco, y es un incondicional de la variedad Albufera, obtenida en la Estación arrocera de Sueca (IVIA) que el dirige desde hace muchos años, y que según sus estudios supera al bomba en esa capacidad absorber el caldo, alargarse y no empastarse. Lo que ocurre es que la variedad "Albufera" es muy difícil de encontrar en el mercado, pues no basta con tener el mejor arroz del mundo, hay que tener la capacidad económica para extender sus virtudes, crear y promocionar su "marca comercial" y  poder llevar esa comercialización a buen fin. Se puede comprar directamente en una cooperativa de la zona arrocera valenciana cuyos datos, que no tengo en este momento, ya os pasaré en otro post, que hable sobre arroz.


El arroz ya terminado para servir, acompañado de unos mejillones para tapita junto con unos platitos de jamón y queso.



Pasados 18 minutos, -para que esté a gusto de mis hijas-, o 20" para que tenga el punto de cocción que considero exacto apagaremos el fuego y procuraremos servirlo lo más pronto posible. Los arroces caldosos no se comportan como los secos que podrán reposar durante 10, 20 ò 60 minutos, sin problemas de apelmazarse, -si están bien hechos-, los caldosos siguen absorbiendo caldo mientras estén en el perol y siguen inchádose hasta llegar a formar un engrudo poco apetecible.
Aqui en la foto lo vemos bien caldosito y acompañado de unas tapitas de mejillones, que si hubiéramos preparado un poco antes le habríamos podido añadir un poco de su caldo para reforzar su sabor, que no sólo no le molesta, sino más bien lo contario. 


Este es el aspecto del caldoso

Así quedaron los primeros platos que servimos de arroz caldoso. Estaba en su punto, pues tenía el caldo preciso para que quedase concentrado con el sabor del marisco y de las verduras trituradas, que ayudan a espesarlo. Yo procuro tomar todo el arroz del mismo borde del perol haciendo un pequeño pozo, pues a algunas personas no les gusta tan caldoso y entonces en la parte restante podremos cargar el cucharón con arroz sin caldo.


Primer plato que servimos sin caldo para los que lo prefieran seco, casi meloso.

Este es el aspecto que nos quedó para los platos que servimos sin caldo, una vez que habíamos retirado aquellos platos que querían caldosos. Para los que repetimos y que lo preferimos caldoso utilizamos el medio cazo de caldo que teníamos reservado para convertir en caldoso el arroz que quedaba en la cazuela que ya se había absorbido todo el caldo que había sobrado.

Arroz caldoso con Bogavante, Langosta o Mariscos.

Ya he repetido muchas veces que para hacer un buen arroz, necesitamos sólo: un buen caldo, control del fuego y conocer el tipo y la variedad idónea del arroz para el guiso que vayamos a realizar.
Todos los arroces caldosos llevan de base el sofrito que hemos visto de

Ingredientes para 4 comensales:

1 cebolla
1 tomate grande y maduro
4 ajos
1 pimiento (opcional el pimiento o la cebolla, o los dos)
Caldo de pescado 5 volúmenes de caldo por 1 de arroz
1 y1/2 kg del marisco que tengamos o la suma de varios de ellos.
300 grs de arroz.
Azafrán, sal y aceite de oliva virgen extra.

Elaboración.

Sofreiremos el marisco durante cinco minutos y lo reservaremos para el final del cocido. En el caso de la langosta o el bogavante hay que partirlos por la mitad, con el objeto que sofrían y cuezan mejor y además sean más fáciles de consumir una vez emplatados. 
Procederemos como en el arroz caldoso de choco y almejas, con el sofrito de las verduras, que apartaremos si queremos triturar lo que no es, en absoluto, imprescindible. Si no vamos a triturar añadiremos el caldo y cuando empiece a hervir añadiremos el arroz que mantedremos hirviendo durante unos 18/20 minutos. El marisco pequeño bastará con añadirlo unos cinco o seis minutos antes. En cambio si es Grande, lo pondremos unos diez minutos antes de retirar el arroz.
Recuerdo nuevamente que el arroz caldoso no requiere reposo, al contrario, una vez retirado del fuego hay que servirlo lo antes posible y tampoco es muy conveniente cambiar del perol a una fuente o sopera, más bonita, pues en ese trasiego perderemos caldo y tiempo.




miércoles, 22 de enero de 2014

RECETARIO COCINILLAS (VIII) ALBUR MARISMEÑO AL HORNO


El albur, mújol o lisa del mar, las Marismas o del Río Guadalquivir

  
Foto wik de albur en pescadería

Los albures que vemos sobre las olas de cualquier parte del Mediterráneo son una de las especies de este pescado, pues existen varias de ellas, que notan los expertos por el tamaño y la poca variación  que pueda darse en sus coloridos plateados. Estas especies de albur ya eran muy apreciados en tiempo de los romanos y seguro que mucho antes aunque no tengamos documentación sobre sus capturas.
Estas especies que se reproducen sólo en el mar tienen una enorme capacidad de sobrevivir en aguas con la más diversa salinidad y por esa razón los conozco desde hace muchos años, siendo muy abundantes en las Marismas y en la playa de Matalascañas, aunque nunca fue un pescado apreciado en nuestra casa, y que por regla general no está considerado de una especie culinaria de alta calidad.
Sin embargo hay pueblos y comarcas con una gran tradición de consumo y que tienen incluso fama que supera sus fronteras como la caldereta de mújol de Murcia o los albures en adobo de Coria por mencionar alguno de ellos sobre los que vamos a comentar más adelante.
Normalmente los albures que se pescan en el Guadalquivir o en los canales de riego y desagüe de Isla Mayor suele ser de un tamaño inferior a los 50 cts y según sea su lugar de captura tendrá una notable diferencia en su sabor. Particularmente a mi nunca me gustaron los albures, Tampoco he sido un gran aficionado a los pescados en general, pero las dos especies que se pescan en los canales de Isla, El albur y la "panarra",- que es la tenca-, son de una calidad poco delicada, aunque en los tiempos de la colonización de Isla Mayor eran un alimento básico en la dieta de los habitantes isleños, que los tomaban de todas formas, fritos, asados, rebosados, en adobo, en caldereta y también curados al sol con sal al estilo del bacalao salado.
Ambas especies son unos pescados abundantes en toda Europa y mientras la tenca la conocemos por sus abundantes cantidades en las zonas de poca profundidad de los canales arroceros a los albures los recuerdo de verlos en las crestas de las olas de los mares del sur de España donde a veces la cresta de la ola se veía muy oscura por la gran cantidad de albures en la superficie. En los primeros años de nuestras vacaciones en Matalascañas, en los años cincuenta, recuerdo a algunos arroceros valencianos que los pescaban con un arte de pesca especial que traían de allí y que consiste en una red de lanzamiento manual, -en valenciano llamada tarralla-, y que a veces de un solo lance salían albures para comer varias familias.
Sin embargo las especies de albur y mújol criadas en el mar o en zonas de aguas limpias son de una excelente calidad, incluso en ciertas partes de las Marismas, antes de la piscifactoría se cogían albures de muy buena calidad, como también ocurre en el propio río Guadalquivir que tiene una enorme tradición de ser el proveedor de albures para Coria, Puebla y otros pueblos de la rivera, siendo especialmente famoso el albur en adobo de Coria del Río y desde luego hay que destacar la caldereta de mújol del Mar Menor de Murcia cuya calidad siempre fue excelente aunque últimamente, algunos restaurantes, están sustituyendo sus albures marinos por los de la piscifactoría de Veta la Palma. Por último os recomiendo en Isla Mayor los restaurantes, "El Estero" y "El Tejao" donde además de todas las comidas típicas marismeñas podéis probar el "albur marinado" que podemos equiparar al salmón ahumado, en versión casera y que está francamente delicioso.
El plato que voy a presentaros hoy es un plato milenario. En Coria lo llaman "albur a la lata", ya que colocan en la base de una lata rectangular las hortalizas y las papas según el gusto de cada uno y lo cuecen al horno. También éste era un plato que le gustaba mucho al abuelo de Maricarmen, mi esposa, y que ya hace más de medio siglo que el abuelo le traía un par de albures, de allí mismo, de la Marisma y ella se lo preparaba al horno con un tomate, un pimiento y una cebolla. No era tan exquisito como el que presentamos hoy, pero sin lugar a dudas que era bueno, pues él repetía muchísimas veces.

Piscifactoría de La Veta de la Palma.

En la parte inferior de la foto se ve La Veta de la Palma que es esa especie de bolsa dividida en cuadrados regulares que conforman la piscifactoría de Rodaballos, Doradas, Lubinas y los Albures que son autóctonos.


Tras los dos primeros fracasos de la colonización de las Marismas, la empresa propietaria de los terrenos se dividió y uno de los socios argentinos, Bemberg, se separa de la compañía y se queda con unas once mil has en la parte sur de la Isla Mayor donde hoy vemos las grandes balsas construidas a base de cuadricular el terreno con carreteras y canales de riego y desagüe cuyo cuadrados regulares resultantes, vemos de verde clarito en el mapa de google maps que hemos subido para situarla. Abajo a la izquierda vemos las dunas móviles de Doñana y un trocito de mar. Arriba de la Veta la Palma vemos la gran extensión perteneciente a la misma finca, destinada a la ganadería, y más arriba vemos las canalizaciones y caminos de la zona arrocera que en el momento de la foto está sembrada de arroz y es de un verde más oscuro.

Estas enormes balsas, que en todo su perímetro exterior están rodeadas de un gran muro de contención, para evitar las riadas del Guadalquivir, -ya que una buena parte de esta superficie está por debajo del nivel del mar, en marea alta,- se llenan con unas enormes bombas de elevación situadas al sur de las instalaciones, con el fin de poder introducir el agua del río con la salinidad que necesita cada una de las especies allí criadas. Junto con el agua salada que se introduce en las balsas entran millones de camarones que van a ser uno de los alimentos básicos de las especies allí encerradas. Como la piscifactoría está en pleno Parque Natural podéis ampliar la información en:
La densidad de la avi-fauna es tal que los alevines tienen que cubrirlos con enorme telas permeables para que pase la luz y el aire, pero poder reservar a los pequeños peces de la enorme voracidad de las aves de Doñana, que tienen su despensa en toda la Isla Mayor.

Albur Marismeño al horno.


Albur de Veta la Palma de más de 3 kgs. de peso, con sus ingredientes.

Había comprobado las virtudes de este exquisito albur, hará unos diez o doce años en una comida de la Fiesta del Pilar, que ofrece la Guardia Civil en Isla Mayor a sus familiares y amigos, donde unos de los platos era albur plancha. Como no soy experto en pescado y las rodajas que salían ocupaban casi la totalidad del plato de plástico, en la que nos servían, y tenían doce o catorce centímetros de diámetro, al probarlo pregunté que pescado era, y cuando me dijeron que era albur no podía creerlo por su gran tamaño y su especial sabor, para mi desconocido, pero de una calidad que nunca había probado en esa especie. Entendí la diferencia cuando me contaron que era de Veta la Palma porque yo conocía la alimentación que allí disfrutaban, con su base fundamental en los camarones.
Desde entonces lo había probado en caldereta, marinado, frito, rebosado y quería probarlo al horno y a la sal, que lo tengo pendiente, ya que cuando tomo pescado a la sal, le tengo cierta afición a pedir la  dorada, que fue la primera que probé, condimentada de esa forma tan fácil y jugosa, que sigue siendo mi preferida.
Por eso cuando en Paraguay le regalaron a mi hijo  Pepe un dorado lo preparamos a la sal y sencillamente no lo pudimos comer por el gusto a cieno que tenía. Nunca volví a probarlo pero tiene que estar muy bueno preparado de otras formas porque allí es muy apreciado.
El albur que preparamos y que podéis ver en la fotografía superior, tenía mas de 3 kgs y mas de 50 cts de largo ya que la cazuela, sobre la que descansa, mide 40 cts de diámetro

Albur marismeño al horno para 5 comensales. Ingredientes

1 Albur entre 3 y 3.5 kg
1 Tomate grande
1 Cebolla grande
2 Pimientos de freír
3 Patatas (opcionales)
1/2 Vaso de vino blanco
1/2 Vaso de aceite OVE, Cortijos de Andalucía


Ya una vez horneado y preparado para servir.
Preparación.

En este caso concreto tuvimos que empezar cortando cabeza y cola para que el albur cupieses en la cazuela, que tranquilamente podéis sustituir por otro tipo de soporte que encaje en el horno.
A continuación se limpia el pescado de todas las vísceras pero no se desescama  ya que las escamas ayudan a mantener jugosa la carne del pescado. Se le pone un poco de sal en su interior y un chorrito del vino que tenemos reservado para el caldo de cocción.
Cortamos tomates. cebollas, pimientos y papas en finas rodajas de un centímetro de grosor para que se horneen suficiente pero queden enteras y jugosas.
Una vez todo cortado y limpio lo pondremos al horno colocando la base rellena de hortalizas y papas con el aceite, el vino y medio vaso de agua para compensar la evaporación.
En este caso concreto como la patata necesitaba el doble de tiempo que el albur, Maricarmen, mantuvo el horno durante veinte minutos a 180º antes de colocar el pescado y otros veinte minutos a la misma temperatura tras su incorporación, que es suficiente para el albur.
Sin las patatas no es necesario tanto tiempo por lo que se puede colocar todo junto y entre 15 y 25 minutos. según el tamaño que tenga pescado.


Repartiendo.

Este es un pescado para el que no hace falta ser un virtuoso con los cubiertos. He retirado la piel superior, de una sola pieza y voy sirviendo los platos con extrema facilidad, pues la piel se separa muy fácilmente y las espinas interiores de este pescado son muy fáciles de distinguir por su gran tamaño. 
Cuando terminas con la superior le separas la espina central,  retiras todo  lo que va sobrando a otro plato, y sigues sirviendo dejando la piel inferior sin tocar y vas a parecer un experto chef.


Plato de un comensal que había empezado con un aperitivo de chuletita de cordero

Cinco platos como este salieron del pescado y todavía sobró para repetir alguno. La chuletita de cordero, que debía venir luego, alguien no se pudo aguantar y se la zampó primero para que no se enfriara, pues mientras yo emplataba el pescado, Maricarmen, freía las chuletas y claro salió todo junto. Fallos inevitables cuando queremos comer todos juntos y hay que preparar dos platos a la vez y alguno debe esperar, pero el albur entró tan rápido que no le dimos tiempo a que se enfriase la carne. Esa chuletita de cordero se había frito con Aceite de Oliva Virgen Extra, en el que previamente se  habían frito, someramente, unos ajetes tiernos. El resultado debéis probarlo cuando tengáis ocasión.
Al pescado por encima se le puede poner un chorrito de Aceite OVE, Cortijos de Andalucía. o acompañarlo con una salsa oli-oli.

lunes, 30 de diciembre de 2013

RECETARIO COCINILLAS (VII) EL PEROL CORDOBÉS.


Origen del Perol Cordobés y sus formas de prepararlo.

Cuando el primer moro que cruzó el estrecho en patera, para pedir trabajo, un tal Tarik, -que venía muy cabreado porque los godos habían colocado una valla de 6 meros de altura con alambre de púas en su cúspide, que ya hay que tener mala leche, y se había pinchado las bolas-, pues donde llegaba y no le daban trabajo les cortaba la cabeza y si se lo daban, antes les cortaban sus instrumentos meatorios, se los ponía en la boca, le zepillaban el polvo a sus esposas e hijas en su presencia y, después, tras juzgarlos por xenófobos y explotadores, les cortaban la cabeza.

Y se preguntaréis con razón ¿a qué viene esto? pues sólo es para explicar que seguramente el perol cordobés es anterior a la paella, pues el tal Tarik y sus nueve mil jinetes que arrasaron a la mancha de inútiles que gobernaban este país, traían consigo una serie de nuevas especies que sembraron en nuestras tierras, además de sembrar "moritos" y "moritas" a mansalva en todos los Montes de Venus con los que tropezaban. Que más nos vale que no investiguen mucho nuestro ADN pues si lo hacen veríamos quién se escapa.
Pocos años más tarde vino el "Moro Muza" que imaginarse cómo no sería que todavía hoy en mi ciudad natal, Sueca, no se dice "que viene el coco" como en el resto de España, si no que las madres repiten "duérmete niño que sino vendrá el Moro Muza y te llevará"
Y el Muza y su fiel infantería introdujeron el cultivo de arroz en Valencia años después que se sembrara en el valle del Guadalquivir. Seguramente harían el mismo perol de arroz que habían importado de Norte de Africa y que en cada región se fue acomodando a los ingredientes que tenían a mano. En Córdoba se acompaña con sus carnes tradicionales, los espárragos y las deliciosas setas, champiñones y algunas especias opcionales. En Valencia le añaden sus caracoles, conejos, pollos y sus magníficas verduras de la huerta y en Murcia lo preparan con su mújol, de una manera espectacular.

Cortijo de Rafael López donde preparamos el perol del 27-12-13
El perol cordobés no es un plato culinario más en la extensa cocina cordobesa, es la comida por excelencia, que se prepara para las fiestas familiares y que nace como una comida para hombres cuando se reunen en el campo a una cacería o a una simple fiesta. Como esas comidas eran de una preparación rudimentaria, típicamente campera, se comía como la paella en sus mismos orígenes "cuchará y paso atrás" es decir se colocaba el perol y todos alrededor, cada uno con su cuchara, que cargaba dirtectamente del perol y el paso atrás era obligado porque normalmente no cabían todos en el círculo cercano desde donde se llegaba al perol. Ni siquiera la palabra perol se utiliza sólo para señalar este típico plato arrocero, si no más bien ya tiene el significado de reunión de amigos en el campo para pasar un rato agradable, bebiendo y comiendo alguna buena en común que puede ser arroz, otro guiso totalmente diferente e incluso una barbacoa.
Sin embargo el típico perol cordobés de arroz, es tan parecido a la paella que en esta primera foto os subo lo que pusimos al perol del 27-12-13, que detallaremos cuando lleguemos al punto de los ingredientes y que son los mismos componentes que conforman una paella común, (-excepto la cebolla-, que sólo añadimos en arroces caldosos o melosos). Con estos mismos ingredientes, le cambiamos la cebolla por unas judías verdes y cambiamos el caldero por la paellera y hubiéramos hecho una magnífica paella. El vinito dulce de Pedro Ximenez que vemos en la foto sólo era para las ayudantes voluntarias a pelar los tomates, ajos, cebollas, etc, etc..


Ingredientes comunes al perol y a la paella.

No existe una forma específica de hacer el perol, si no tantas como perolistas profesionales y aficionados existen, pues cada uno añadirá su "toque" especial, que no lo hará ni mejor ni peor que otro, pero que si será distinto. Yo diría que tiene un par de cosas distintas a la paella y es que, al ser caldoso o meloso, admite la cebolla e incluso un poco de pimienta negra y la segunda responde al tipo de verduras propias de cada zona. Mientras en Valencia y en Isla Mayor usamos y abusamos de los productos de la huerta: judías en sus distintas variedades, habas, alcachofas o ajos tiernos, en los peroles cordobeses se sustituyen por los espárragos, setas, champiñones o níscalos que le dan su toque especial.  En este caso usamos espárragos y níscalos y añadimos otra foto con esos nuevos ingredientes.

Aquí en primer plano , hemos quitado la costilla, los ajos y la cebolla que estaban sofriéndose ya en el perol y hemos añadido los níscalos, los espárragos y el vino de Montilla utilizado para ablandar el pollo, como ya explicaremos más adelante.

Y antes de entrar en nuestra receta específica y su forma de prepararla tengo el placer de subiros la moderna fórmula utilizada por la avanzada tecnología culinaria cordobesa que han descubierto que hacer el perol, sólo para hombres, es un auténtico disparate. Las mujeres son una auténtica mina de oro a la hora de realizar las labores rutinarias, mientras para ellos sólo se reservan las fase importantes del proceso:

Cómo preparar un buen perol cordobés, fuente : 
http://elfogondemeg.blogspot.com.es/2010/07/humor-en-la-red.html

1.-Una vez que un Cordobés se ha decidido a hacer el arroz, hay una serie de acciones encadenadas que se ponen en marcha....
- La Cordobesa compra la comida, bebida y materiales fungibles.
- La Cordobesa hace la ensalada, prepara las tapitas o los aperitivos y  el postre.
- La Cordobesa prepara la carne para el arroz,hierve el marisco,  descascarilla las chirlas, pela las gambas,  pica la cebolla, tomate, ajo, pimiento los sofríe con vino y lo pone en un tupperware junto con los utensilios necesarios y lo lleva al lugar del perol, donde el el Cordobés ya se encuentra sentado ante el fuego, de gas o  leña con una cerveza en la mano.

2.-Ahora el punto culminante de la actividad.El cordobés rocía el arroz sobre el sofrito del perol
Siguen más actividades rutinarias:
- la Cordobesa sirve el aperitivo para  sesenta y se ocupa de que a nadie le falte bebida.
- La Cordobesa informa al Cordobés que el arroz necesita agua.
- El, le agradece esta información vital y aprovecha para pedirle otra  cerveza mientras se ocupa de la emergencia.

3.- Prueba el arroz, lo rectifica de sal, informa que está en su punto.
 - la Cordobesa coloca los platos, ensalada, el pan, los cubiertos, las servilletas y bebidas y lleva todo a la mesa.
- Y ahora ¡¡¡¡¡otro momento culminante!!!!!  :

4.- El cordobés retira el arroz del fuego y lo observa atentamente, mientras reposa, con otra cerveza en la mano 
- Después de la comida , la Cordobesa quita la mesa, sirve café y copa para 60 , friega los platos y ... ¡llega otro momento importante!:

5.- Todos felicitan al cordobés por sus dotes culinarias y le agradecen la espléndida comida.

6.- El Cordobés pregunta a su Cordobesa qué le ha parecido el no tener que  cocinar. Cuando ve que ella se mosquea, llega a la conclusión de que no hay manera de complacer a las Cordobesas.

Cuando leí está sátira, que para mi no es nada peyorativa con los cordobeses, pues como le comenté al autor servía para la mayor parte de los cocinillas españoles, -el primero yo-, donde ponía perol podíamos poner paella, guiso de papa o asado. Por mi parte yo lo tengo muy claro o me preparan todo "cortadito" o el chef reniega de su profesión y se "escaquea" de forma estruendosa. Pero nadie me negará que ese rastro genético (sea real o adoptado) del moro que va montado en el burro y sus tres mujeres detrás cargadas con el haz de leña en la cabeza, algo nos dejó impreso en los genes, que lo llevamos a mucha honra y que no queremos desprendernos de él.


Este es ese momento cumbre de felicitaciones, que en este caso compartimos  nuestra querida amiga Mili "la cordobesa de este perol" y yo
Este perol que hicimos en el cortijo de Rafael es una más de las reuniones anuales que hacemos regularmente algunos de los que trabajamos incansablemente en los inicios de la formación del CNJA (Centro Nacional de Jóvenes Agricultores) y que tal vez algún día encuentre el tiempo y las ganas de escribir sobre ello. Teníamos que preparar un perol para 15/20 comensales y aunque al final sólo éramos catorce, los preparativos que vemos arriba hubieran servido para saciar al doble, contando con el tapeo que nos preparo Mili, que o busca ayuda o le quedan canapés, jamón y queso cortado hasta el 2014. 
Empezando por nuestro entrañable amigo Felipe, líder de la organización, que luce su gorra campera y que tiene a su derecha a mi esposa Maricarmen, a su lado Manoli, secretaria de J.A. de Córdoba. Junto a ella vemos la blanca cabeza de Lorenzo, nuestro J.A. experto en farmacopea y a su lado, de pie, está Mili, la que ofició de "cordobesa" y se llevó la gran paliza, que empezó el día antes preparando el magnífico pollo de campo y terminaría el día después, arreglando el desbarajuste que allí dejamos. A su lado Rafael López, el responsable directo que hiciéramos el perol en su casa y que ejerció de "cordobés fino" ya que él ni siquiera echó el arroz al sofrito. Junto a él, yo, que no sólo era el primer perol que hacía en mi vida, si no que también era la primera vez que probaba un perol de arroz cordobés pero, por fortuna, escapé con honores del lance arrocero. Antonio que se  está tomando un Montilla a mi derecha ha sido siempre un cordobés comprometido con el campo y la política y ahora convertido en un convencido agricultor ecológico. A su lado, Manoli, su esposa, que habrá tenido que sumar el desespero de aguantar a un sindicalista agrario, con nuestras interminables reuniones en los más recónditos pueblos a las del político activo. A su derecha, Alfonso, otro cordobés comprometido con la política agraria, que creo que es el único que sigue en activo en Asaja (Asociación agraria que nace de la fusión de CNJA con CNAG) de todos los que estamos aquí y que fuimos parte importante en el inicio de Jóvenes Agricultores a nivel regional y nacional. El que nos falta nombrar y que preside la mesa es Quique, sin cuyo tesón es muy probable que no siguiéramos reuniéndonos porque él  actua de catalizador y nos compromete y cuyas claras ideas fueron fundamentales para mantener el espíritu inicial de la Organización y al que yo siempre llamaba nuestro Séneca por ser un gran pensador y consecuente con sus postulados. Y por fin ya pasamos a la receta y a su preparación-

Perol cordobés de carne de pollo y cerdo. Ingredientes para 15 comensales

1 Pollo de campo de 3 kg. si no lo tenéis, que es o más probable, pues de los normales.
1.5 kg de costilla de cerdo ibérico.
1 kg de arroz redondo y si no hay mucha experiencia arroz Sabroz. (redondo vaporizado) (1)
250 ml., vaso normal de café con leche, de Aceite Virgen Extra Cortijos de Andalucía.
1.5 litros de Montilla Moriles o un buen blanco cordobés.
1/2 cabeza de ajos cortados a rodajas
! cebolla grande cortada por la mitad y después  a rodajas bastante finas.
1 pimiento rojo crudo y otro asado para adornar.
2 pimientos verdes de ferir.
1/2 kg de espárragos, aprovechar sólo la mitad más tierna.
1/2 kg de níscalos
1/2 kg de tomate maduro.
(1) En los capítulos anteriores ya hemos explicado el tipo y variedad de arroz aconsejable para cada plato y en función de la experiencia del cocinero en usar el arroz. 

Modo de preparación:

Para cocinar peroles grandes, calderos de hierro o paelleras de bastante diámetro es necesario tener un fuego que cubra toda su superficie a fin de poder distribuirlo homogéneamente y no tener que quemar el centro para que se cocinen las veras. Para hacer un buen arroz hay que tener buenos materiales y suficientes medios, de lo contrario, renunciemos amablemente la invitación a cocinarlo pues lo pasaréis muy mal y os lo digo por experiencia.


En este caso contaba con las mejores y más prácticas patas que he utilizado en mi vida y que me las voy a regalar en cuanto tropiece con ellas en la primera tienda que las vea. Estaba al aire libre, pues aunque el día era de llovizna y nubes bajas, el viento era tan suave que no afectaba al fuego por lo que era un lugar ideal para hacer el guiso.

Previamente "la cordobesa" había matado el pollo, desollado y partido y lo había puesto en una olla a presión, abierta, con un poquitín de sal y aceite y dos botellas de Montilla. Lo había hervido durante dos horas y se aprecia muy bien en la foto por su color. Previamente al hervor lo había frito hasta dorarlo, pues ella es de la opinión que si no se fríe la carne, antes de hervirla, luego tiene cierto sabor a cruda. Nunca le quito la razón a las cocineras de toda la vida, pero yo, sencillamente, cuando hago el arroz con pato a la marismeña y lo pongo todo en crudo, por lo menos hasta el tercer plato que he llegado a comerme no he notado ese detalle. Pero eso si, no molesta en absoluto sofreírlo antes de hervirlo con vino y os aseguro que tampoco le viene mal sofreírlo con el aceite que queda después de hervirlo durante un par de horas, evaporando todo el vino y ya sólo queda el aceite. De esta forma preparaba yo las palomas torcaces allá en el Chaco paraguayo y el arroz salía "pa reventá de güeno"


Sofrito

Una vez nivelado el perol le ponemos el aceite, que cubrirá toda la base o de lo contrario es que no estará bien nivelado, y sofreiremos la costilla hasta dorarla. Añadiremos a continuación los pimientos troceados y cuando empiecen a notarse un poco fritos pondremos los ajos y la cebolla. Sofreiremos todo hasta llegado el momento que veamos que los ajos empiezan a quemarse, un poco, los trozos más pequeños y en ese momento ponemos el tomate. Mantendremos todo a fuego lento hasta que el tomate quede perfectamente frito. Los demás ingredientes ya no se queman, pues a partir del tomate, con el liquido que suelta, más que freír empezamos a hervir.


Ya casi sofrito todo a falta de añadir los espárragos, que pondremos casi al final del sofrito y el pimentón que podéis poner, una cucharadita, antes de añadir el agua o incluso después con lo que no se equivocaréis en la posibilidad de  quemarlo.

Con el caldo y los espárragos añadidos, a punto de hervir.

Como la idea era hacer un caldero meloso en el que quedase un poquitín de caldo al apagar el fuego y para el primer plato, puse cuatro volúmenes de agua por cada una de arroz y lo deje hervir durante unos minutos más. pero había tenido la precaución de retirar medio cazo de caldo, por si acaso. Hay que tener en cuenta que cuando guisas en el mismo sitio, con el mimo utensilio y con el mismo fuego, al poco tiempo nuestro subconsciente sabrá el caldo que tiene que poner, sin medir, el tiempo y como va a resultar. Pero cuando cambias de lugar, de sitio y de utensilios el resultado puede sorprenderte si no tomas las precauciones de medir y de reservarte un poco de caldo por si surge un error de última hora.
Pues cuando comenzó a hervir añadí los níscalos troceados y puse el kg de arroz, que ya sabía que era un poco largo para los comensales que había pero ya había puesto todo el aceite para el kg y lo mejor era que sobrara arroz bueno a que sobrara arroz por estar demasiado aceitoso.



Ya terminado antes de apagar el fuego.

Aquí está el perol terminado pero todavía el vapor de agua quita nitidez a la foto, pero como ya no le hice más fotos, pues añadid un poco de imaginación y veréis que el arroz tiene un poco de caldo por encima, que servido directo desde el perol me permitió servir platos caldosos y melosos y no como el arroz caldoso, que subí en el capítulo anterior, de judías y nabicol que al pasarlo a la fuente se "chupó" el poco caldo que tenía.
Si queréis un perol seco debéis poner dos volúmenes y medio de agua por cada volumen de arroz y añadir el arroz cuando empiece a hervir el caldo. Con menos cantidad de agua se quedará muy entero o quemaréis el arroz de la superficie superior del caldero pues en este utensilio no se socarra como en la paellera.
Si lo deseáis meloso basta con tres volúmenes de agua.
Como yo lo quería meloso pero que me quedase un poco de caldo le puse cuatro por uno, lo mantuve hirviendo durante unos diez minutos más y le aparté medio cazo. De todas formas había medido el nivel de agua que tenía el caldero  al poner tres volúmenes y sólo cuando estaba en ese nivel, después de hervir y quitar el medio cazo, fue cuando le añadí el arroz. Y quedó tal y como yo deseaba.